14 abril, 2024

Entendidos en el tema, destacan que una iluminación apropiada aumenta hasta un 20% el rendimiento en el trabajo.

 

Una iluminación adecuada al tipo de trabajo aumenta el rendimiento hasta en un 20 por ciento y reduce las disminuciones laborales.

La falta de iluminación o su mala colocación de los artefactos, en el puesto de trabajo produce que el empleado tenga que forzar la vista continuamente, generando fatiga ocular, reduciendo, por tanto, su productividad.

Además, la iluminación también comprueba la seguridad en el puesto laboral, ya que los cambios bruscos de iluminación o de brillos pueden hacer que se vaya deteriorando la visual del trabajador, ampliando el riesgo de accidentes y ocasionando disminución laboral.  En algunos casos los accidentes laborales se producen debido a que los trabajadores no llevan la corrección visual adecuada a sus necesidades.

Los efectos sobre la mirada de una mala iluminación en el puesto, van desde la fatiga ocular hasta dolores de cabeza, vista nublada o sequedad en los ojos, etc.

Uno de los efectos más concurrentes son provocado por una mala iluminación es el Síndrome de Fatiga Visual, que afecta ya al 75% de los empleados que ordenan.

Sus principales síntomas son fatiga ocular, sequedad ocular, escozor, visión borrosa, dolores de cabeza y dolor en el cuello, hombros o espalda.

Es fundamental que la computadora no esté enfrente ni detrás de ventanas, que la luz del sol no dé solamente sobre los ojos o sobre el monitor de la computadora, que no haya luces demasiado brillantes y utilizar monitores antireflejantes. Además, los ojos deben situarse a una distancia de 40 a 60 centímetros del monitor y tienen que estar por debajo de la parte superior de la pantalla”

 

Para estos puestos de trabajo se debe realizar los estudios de Iluminación, los cuales pueden prevenir los riesgos para los trabajadores, se implementan por medio de la Fotometría.

 

La Fotometría es la proviene de la Física,  que estudia específicamente la medición de las cantidades de luz.

Por medio del Flujo Luminoso (?) a la magnitud física que indica la cantidad total de luz emitida por una fuente en función del tiempo. Podemos decir también como la potencia luminosa percibida, es decir la energía radiante en la calidad de frecuencias visibles. Así distinguiremos al Flujo Luminoso del flujo radiante ya que este último se refiere a la potencia radiante total sin tener en cuenta si es visible o no.

Para expresar el flujo luminoso es el lumen (lm), que se deriva de la candela (cd).

Llamaremos Intensidad Luminosa o Lumínica (I) a la magnitud óptica, primordial en el S.I., que enuncia el Flujo Luminoso por unidad de ángulo sólido.

En esta etapa consideraremos que comprendes el concepto de ángulo sólido y conoces su unidad, el estereorradián; de no ser así ocúpate en averiguarlo convenientemente.

Podremos escribir esta relación en la siguiente fórmula:

I = ?/?    (1)

En la que ? representa el ángulo sólido. Para una fuente isótropa, es decir que transmite luz en todas direcciones de manera homogénea, el ángulo sólido es el correspondiente a una esfera regular es decir:  ? = 4 ? rad.

Por lo que la Fórmula (1) puede escribirse también como

? = 4?I   (2)

La unidad de Intensidad Luminosa en el S.I. es la candela (cd) considerada una unidad principal y definida como la Intensidad de la fuente patrón correspondiente a la radiación luminosa emitida perpendicularmente por una superficie de 1/60 cm2 de platino a su temperatura de fusión.

Llamaremos Iluminación o Iluminancia (E) a la magnitud óptica que expresa la cantidad de luz que recibe una superficie es decir el flujo luminoso por unidad de superficie. Podemos expresar en la fórmula:

E = ?/S   (3)

En la que S representa la superficie iluminada.

La unidad de Iluminación en el S.I. es el lux (lx) que se detalla como la iluminación provocada por un flujo de 1 lumen por cada metro cuadrado de superficie (lx =lm/m2)

Indicamos Eficacia o Rendimiento luminoso (Rd) a la relación entre el flujo luminoso emitido por una fuente y la potencia total de la misma: Rd =?/P   (4) que se puede expresar en lm/W.

 

La Ley Fundamental de la Fotometría establece una relación de proporcionalidad entre la Intensidad (I) de la fuente luminosa y la Iluminación (E) que esta es capaz de provocar sobre una superficie situada a una distancia (d). Su enunciado más común dice: “La Iluminación recibida por una superficie cualquiera es directamente proporcional a la Intensidad de la fuente e inversamente proporcional al cuadrado de la distancia perpendicular entre ambas”.

Queda expresada convenientemente por la fórmula (E = I/d2)  (5) que no necesita un factor de conversión de unidades ya que (lx = cd/m2)

 

Los fotómetros son los instrumentos ópticos utilizados para medir la intensidad luminosa de una fuente; existen varios tipos de fotómetros pero el más común es el de Bunsen. Consiste simplemente en una hoja de papel con una gota de aceite cuyo funcionamiento se basa en esta última Ley. La mancha de aceite sobre el papel se ve transparente desde la cara menos iluminada y opaca si la observamos desde la cara más iluminada, por lo que tiende a desaparecer a la vista cuando ambas caras están igualmente iluminadas resultando así un buen instrumento de comparación lo podemos llamar que:

 

E1 = E2  y por lo tanto

Si I2 corresponde a una intensidad conocida y las distancias pueden medirse sobre la regla, resultará.

 

Veamos algunos ejemplos:

Una lámpara incandescente tiene una eficacia de unos 12 lm/W, por lo que una lámpara de 60 W emitirá un flujo luminoso que según la fórmula (4) puede calcularse:

 

 

E1 = E2  y por lo tanto

Si I2 corresponde a una intensidad conocida y las distancias pueden medirse sobre la regla, resultará

Que se utiliza como fórmula de cálculo en el Fotómetro.

Los espejos permiten observar ambas caras al mismo tiempo.

 

 

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