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CRISIS EN UNA ORGANIZACIÓN POR CONSERVAS TOXICAS.

San Ignacio, es una  planta de producción, ubicada en la Ciudad Guatemala expandiéndose en zonas aledañas fundada por Vicente López, quien en las conservas lleva el sabor a cada mesa del mundo, con una visión de responsabilidad social y el compromiso de ofrecer lo mejor a sus consumidores, se los caracteriza por la calidad de sus productos y la majestuosa empresa que logro crear con tanto sacrificio en los años transcurridos.

San Ignacio se encuentra en el mercado hace más de 80 años con una gran evolución en sus productos incrementando su producción con nuevas innovaciones.

San Ignacio es una organización pública de gran trayectoria llegando con sus productos a más de 50 países en el mundo.

Las conservas de gran variedad y para todos los gustos se centraron en toda la sociedad satisfaciendo necesidades de bebes con la creación de papillas para las diferentes estepas y adultos con exóticas conservas que los consumidores llevaban a sus hogares sin dudar de su calidad.

Pero en algún momento algo no funciono muy bien a fines de  los 80 más de veinte  personas después de haber consumido alimentos envasados  resultaron intoxicadas llevándolos estar en un estado grave de salud. En aquel momento, San Ignacio tenía en el mercado entre el 40 y 50 % de ventas. A los pocos días de las primeras noticias sobre la intoxicación, las ventas ya habían caído casi por completo y las  pérdidas, superaron los 100 millones de dólares más allá de lo ecónomo que es una parte importante de la organización la empresa estaba envuelta en un conflicto donde los consumidores con aquel acontecimiento le llevaría de años poder volver a  conseguir fortalecer su posicionamiento en el mercado.

¿Qué hizo San Ignacio ante esta tremenda situación que podría llevarlos a la quiebra?

  • En primer lugar, la compañía pone todo en manos de D&A y no se limitó a reaccionar ante lo que estaba ocurriendo, sino que pasó inmediatamente a la ofensiva y retiró de la venta todos  los productos potencialmente tóxicos que en este caso fueron consumidos por adultos. Se realizo una extensa y profunda investigación de las causas que llevaron a las conservas producidas por San Ignacio a contener productos tóxicos dañando a varios consumidores donde posteriormente se llevo a cabo el retiro en total de más 40 millones de conservas en particular las más consumidas por el publico dañado.
  • En segundo lugar, aprovechó la buena predisposición que había generado entre sus grupos de interés antes de los hechos a lo largo de los años. También médicos que realizaron un excelente trabajo para la mejoría de los afectados, hasta los medios de comunicación quienes informaron cada detalle de lo sucedido y haciendo hincapié en que las conservas infectadas eran por una falla en el control de calidad de los conservantes que contenían las conservas para consumo de adultos, y decidió intentar salvar la marca con medidas puntuales en cuanto a los conservantes que estaban en la mira haciendo causa y responsabilizando al sector encargado en vez de optar por buscar una nueva idea de identidad para su producto.
  • En tercer lugar, la compañía reaccionó de manera amable y humana con cada uno de los afectados, en vez de limitarse a adoptar un enfoque meramente legal y económico. Miles de empleados de San Ignacio hicieron más de un millón de visitas  a distribuidoras para intentar restaurar la confianza realizando invitaciones a las instalaciones donde se realizaron demostraciones de los procesos que llevaban sus productos demostrando calidad y mejoría en la producción con específicos y extensos controles intentando devolver al publico la confianza, ya que los hechos ocurridos fueron graves y dañaron la imagen de esta majestuosa empresa líder en el mercado.

 

  • En cuarto lugar, cuando D&A después de un intenso trabajo reintrodujo a San Ignacio en el mercado, se comercializó en un envase a prueba de manipulaciones dejando la  vista de todos el control de calidad que el publico deseaba tener para lograr nuevamente la confianza de los consumidores.

 

Resultado:

La opinión pública recompensó la compañía por la gestión realizada de una crisis tan grave. A los casi dieciocho meses, ya había recuperado gran parte de su anterior cuota de mercado la productora de conservas supo recuperarse de la crisis y defender su participación de mercado que llevo años hacer que el publico casi olvide por completo lo sucedido.
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Tras el escándalo por la venta de conservas que contenían productos tóxicos al finalizar 2016 San Ignacio se mantuvo como la principal productora de alimentos enlatados y conservas con una penetración del 22 por ciento y defendió su segundo lugar en salsas y condimentos con 18 por ciento, según cifras de la cámara de consumidores.

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