14 julio, 2024

Colombia viene de una cercana historia de guerrilla, narcotráfico, muertes, inseguridad, bajo nivel educativo y una sociedad desigual durante largos años. Esto, ha dejado un camino marcado con sangre, generaciones afectadas y un alto grado de prejuicio desde el extranjero hacia este país. Ha llegado a instalarse en el colectivo internacional, casi una asociación inmediata del país con el narcotráfico. Casi, es lo primero que venía a la mente de un extranjero si se le preguntaba por esta nación. Hoy en día, esta especie de emblema negativo, se ha ido y continúa transformando progresivamente de una manera muy favorable. Esto no ha sido fruto de la casualidad o el azar, las políticas de gobierno se han ido reenfocando y orientando a revertir el escenario en el que se ubicaba, aplicando grandes esfuerzos y recursos a este fin.

La Dirección de Poblaciones y Proyectos Intersectoriales ha desarrollado proyectos para fomentar la ampliación de la cobertura en el sistema educativo de las poblaciones más vulnerables y desfavorecidas. Ha propiciado condiciones para la permanencia de los estudiantes en el sistema, orientando la educación para diferentes grupos poblacionales, desarrollando e implementando modelos educativos flexibles y apoyando la reorganización de la oferta pública educativa. Los lineamentos para cada colectivo poblacional parten de la identificación de necesidades educativas de la población objetivo y del marco jurídico específico de cada uno. De esta forma, se establecen las directrices que cada entidad territorial debe realizar en los planes de acción para atender la vulnerabilidad, así como los criterios para hacer seguimiento y evaluación de dichos planes contemplando también el origen diverso de la población colombiana que tiene básicamente raíces indígenas, africanas y españolas.

Una de las medidas aplicadas para salir de la situación de marginalidad y delito ha sido instalar centros culturales, o educativos con actividades de formación, deportivos, con comedor para gente desocupada en las poblaciones más pobres y desfavorecidas, a modo de brindar capacitación, contención y por ende, alejamiento de la captación de estas personas consideradas de alto riesgo social por el delito y sus entramados. Entre los embates sufridos por este país por parte de la guerrilla o los cárteles, están los crímenes, los cruentos secuestros padecidos, algunos de muchos años de duración, extorsión, con diferentes desenlaces. Respecto a esto, el presidente  Juan Manuel Santos quiso también aplicar una fórmula de sanación y unión social basada en el perdón, pero al llamar a consulta popular, llamativamente para la lectura de un extranjero, ganó la mayoría del NO. Ante este títular en los periódicos, viene la inmediata pregunta del lector foráneo, como es mi caso, de por qué una sociedad puede no querer firmar la paz. Bien, la explicación emocional a este interrogante puede darse por el lado de que una mayoría no aceptó una  amnistía, no aceptó un manto de perdón ni de olvido. Desde ese lugar, puede comprenderse mejor; el dolor de los damnificados, no aceptó un “borrón y cuenta nueva”. Por ahí, no se pudo sumar. Esta medida no pudo plasmarse en la fórmula planteada mencionada al principio de esta nota. De todos modos hay que destacar los grandes avances logrados en las negociaciones hacia la paz social que Colombia ha dado, aún sabiendo que todavía le queda mucho camino por recorrer.

Volviendo al tema educativo planteado anteriormente, los centros, programas, actividades planificadas y ejecutadas, día a día, realizan una tarea silenciosa que fue reflejando luz en medio de tanta oscuridad. ¿Podríamos decir entonces que con buenas políticas educativas puede cambiarse un país? Creo que la respuesta correcta no es Si ni No. Como tantas cosas, la respuesta es más compleja. Mi respuesta personal al planteo es que “con educación solamente, no se puede cambiar un país, pero sí, estoy convencida, que sin educación, seguro que no se lo cambia”. Se necesitan otros sumandos para obtener el resultado deseado de progreso, crecimiento, mejora en la calidad de vida, bienestar. Lograr mostrar el atractivo de un país con grandes riquezas turísticas altamente atractivas, sol, playas, naturaleza, gente alegre y cultura genera un abanico de nuevas posibilidades que favorecen al crecimiento. Hoy por hoy, podemos decir que Colombia logró cambiar su marca país histórica que parecía ser Colombia = Narco / Droga a Colombia = Turismo. Dentro de sus nuevas ofertas se encuentran sus museos, hermosas playas como San Andrés, sus ciudades, como  Cartagena, Medellín con su excelente urbanismo, limpieza y belleza que junto a la calidez de su gente, se brindan al visitante extranjero. Todo esto, acompañado por  su reconocido café de calidad entre otros placeres que ofrece Colombia a sus visitantes.

Respecto este nuevo paradigma, logró imponer tanto el turismo de playa, como el turismo cultural que incluye su historia colonial y precolombina.

Podemos concluir que hoy por hoy, Colombia es un país atractivo también para las inversiones; con grandes posibilidades de desarrollo, que ha demostrado importantes avances en temas económicos, sociales, de seguridad y comercio internacional que le generan  interesantes beneficios e ingresos que venía teniendo denegados por décadas.

Bibliografía.

http://www.dinero.com/pais/articulo/todo-sobre-la-cumbre-de-premios-nobel-de-paz-en-bogota-colombia-2017/241705

www.oei.es/historico/quipu/colombia/politica_vulnerables.pdf

por Marisa Potenza

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