18 mayo, 2024

Los hechos

Pedro era un hombre casado y padre de 3 hijos, a los que, por su edad, aún debía alimentar y mantener. Era un hombre joven, recién titulado y con pocas oportunidades de empleo dada la amplia oferta en el mercado de profesionales de su misma carrera, por lo demás con problemas económicos por lo cual necesitaba con urgencia conseguir un trabajo para solventar los gastos que demandaba su familia. Por información de un amigo cercano se presenta la oportunidad de hacer un trabajo; éste consistía en la adulteración de un informe de investigación, debido a que él era destacado en esta clase de materias (investigación de accidentes del trabajo), por lo cual podría salvarle el puesto a algunas personas que realizaron una mala gestión preventiva. Por supuesto, este empleo solucionaría sus problemas de manera considerable y de inmediato, sin embargo esto implicaba faltar a la ética profesional y traicionar sus propios principios; no obstante, los problemas económicos pesaron más. Conciente de las consecuencias de su mala acción, durante la realización de este trabajo él se sentía frustrado como profesional, sensación que no le permitió hablar con la verdad ni siquiera a su propia familia, pues la idea era que ellos jamás se enteraran de qué manera ganaría el dinero para subvencionar los gastos del hogar, hecho que lo aislaría un poco de la gente que quería, ya que este trabajo comenzó a ocupar demasiado espacio en su mente y en su conciencia, lo que no lo dejaría estar en paz, pues sus cuestionamientos eran cada vez más profundos. Lo que más complicaba a Pedro era que, una vez que hiciera este trabajo, lo seguirían buscando para los mismos encargos.

 

Temas éticos involucrados:

Fortaleza, Honestidad y Libertad.

La fortaleza es una virtud cardinal que ayuda a calcular los medios que deben utilizarse para alcanzar las metas sin que estas sacrifiquen sus valores y principios, superando así las dificultades que generan las circunstancias. Una persona con fuerza de voluntad, al momento de tomar una decisión es capaz de evitar sacrificar sus principios y valores por la urgencia de las necesidades inmediatas o particulares; resuelve las cuestiones difíciles y permite estar en lo que hay que estar para poner los medios adecuados al fin correcto. La fortaleza es la disposición habitual para enfrentarse exitosamente a los obstáculos, a fin de lograr la meta propuesta. En este sentido, no basta pensar en lo que se quiere si no se sabe cómo se va a lograr correctamente o, en el caso de Pedro, dentro del marco legal. Para ello la fuerza de voluntad debe alcanzar un máximo nivel de desarrollo, lo que a la postre marca una diferencia importante entre un buen profesional y otro que no lo es.

Desenlace

Pedro decidió aceptar el trabajo, pero entre más colaboraba con la empresa y las personas que lo habían contratado, peor se sentía. Sabía que cada día que pasaba comprometía más su libertad, su honestidad y que, al final, su familia se daría cuenta. Poco duró en el trabajo, agradeció la oportunidad brindada, pero dejó en claro que él no había estudiado una carrera para terminar haciendo lo que le habían encargado, al tiempo que lamentó que muchas empresas se dedicaran a falsificar los datos y los resultados de las investigaciones para cobrar mayores dividendos, porque el efecto positivo o negativo no sólo recae sobre la empresa y las personas que trabajan allí, sino que termina perjudicando al país entero. Una vez que renunció a su trabajo, comenzó a buscar nuevas alternativas para cubrir los gastos de su familia y estuvo dispuesto a todo, siempre y cuando se tratara de asuntos legales, pues la situación vivida le hizo entender que vale mucho más la tranquilidad de la conciencia, la comunicación honesta con su familia y la libertad de elegir sin condicionamiento.

Comentario

Al final, Pedro tomó una buena decisión y las consecuencias fueron positivas en el sentido de sentir que recuperó su libertad y afianzó más los lazos con su familia, pues siendo lo más importante en su vida, nunca debió callar la situación. Lo vivido por Pedro le enseñó que la honestidad y la libertad no tienen precio y, a pesar de que con el trabajo ofrecido hubiera superado sus dificultades económicas, nunca hubiera logrado recuperar la confianza de su esposa y el afecto de sus hijos. Cuando Pedro sintió el peso de la culpa entendió además que independientemente de que la ley humana lo castigue o no, esa sensación de mala conciencia era suficiente castigo por una acción mal hecha.

 

Conclusión

Nunca se debe solucionar un problema con otro problema, porque esto desencadena una serie de complicaciones mayores. La fortaleza es una virtud que todos podemos desarrollar para buscar siempre las mejores alternativas para enfrentar una dificultad sin evadirla inadecuadamente, pues ello implicaría enredar más la situación. Un mal menor no se resuelve desde un mal mayor, es decir, un problema difícil probablemente no tiene una solución fácil. Además, no debemos olvidar que la ética es testimonial y que los hijos aprenden de lo que ven en sus padres. Un padre honesto, que dialoga y defiende sus principios, mostrará a sus hijos lo que deben hacer en situaciones parecidas y aunque la fortaleza no se hereda, puede ser enseñada con y desde el ejemplo.

 

Juan Manuel vera, despacho aduanero,3ro

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