23 febrero, 2024

Administración de los recursos humanos (ARH) en el contexto de las pymes.

En la actualidad, se tiene la certeza de que existen vínculos en el desempeño de una organización y su capital humano. La vitalidad de una empresa, en esencia, depende de sus asalariados y no de sus activos fijos (equipos, maquinaria y tecnología). Esta afirmación cobra aun mayor grado de veracidad en caso de las pequeñas y medianas empresas, para las cuales la administración de recursos humanos representa una actividad clave. Al igual que las grandes empresas, las pymes requieren de personas calificadas, competentes, autónomas, dinámicas e innovadoras. Pero las personas no se movilizan ni se capacitan por si solas; su creatividad no puede concebir innovaciones si la organización no fomenta las condiciones adecuadas para ello. Sin embargo, por largo tiempo, los dirigentes de pymes, han descuidado la administración de los recursos humanos, al relegarla al nivel de una actividad secundaria. Además ARH pocas veces se integra a la estrategia de la empresa, si es que esta existe. Tal situación es generalmente resultado de conocimientos y competencias deficientes de las pymes en materia de administración de recursos humanos.
Una dimensión reducida de la empresa no implica la ausencia de complejidad, sino por lo contrario. La complejidad que caracteriza a las pymes es muy diferente de las que prevalece en el funcionamiento de las grandes compañías. En consecuencia las practicas y los modelos de ARH en las pymes, en ningún caso pueden copiarse estrictamente de los que se usan en las grandes compañías; deben adaptarse a su contexto específico. La ARH requiere de una experiencia adecuada, por último, se propone un modelo a la medida de ARH para las pymes, que sea flexible, adaptable y pragmático.

Características de la ARH dentro de las pymes:

La primera se relaciona con el reclutamiento. Las pymes encuentran dificultades para reclutar personal, en relación a acceso a una mano de obra más reducida que las grandes empresas, y de la incapacidad de ofrecer salarios competitivos. Para paliar esas dificultades de reclutamiento, la selección del personal se basa a menudo en recomendación y las relaciones del emprendedor, lo que representa algunas ventajas, pero que también puede dar lugar a la arbitrariedad. Las debilidades de los sistemas informales del reclutamiento y la selección del personal en las pymes se traducen en frecuencia de en elevadas tasas de relación del personal.
La segunda práctica de ARH en las pymes es tan importante como la primera; se trata de remuneración. Aquí, una vez más las pymes, rara vez están dotadas de sistemas formales. Los sistemas de remuneración de las pymes generalmente se basan en los análisis de los puestos que se limitan a la simple descripción de las principales tareas a realizar. Las prestaciones y los salarios dentro de las pymes, por lo general, son menos generosos que las grandes compañías. Po otra parte, los empleados suelen tener más responsabilidades en las pymes. Con frecuencia el dirigente estará dispuesto a acordar los aumentos salariales caso por caso. Esto podría ocasionar una falta de transparencia en la remuneración y la evaluación del rendimiento, lo cual, a la vez, genera una precepción de inequidad entre los empleados.

En tercer lugar, la ARH dentro de las pymes se ocupa de la disciplina y la relación con los empleados. En este caso se advierte una fuerte predominancia del contacto directo e informal en las relaciones del trabajo. Esto constituye una ventaja, porque los empleados tienen una mejor comunicación con el dirigente y/o los dueños de la compañía. Además pueden esperar más apoyo y contactos personalizados con su empleador. Los dirigentes, prestan atención en la difusión de su visión emprendedora, pero esto tal vez el desarrollo de una visión en término de carreras para sus empleados. Por último las pymes fijan tasas de sindicalización muy bajas, lo que satisface a numerosos dirigentes recelosos de sindicatos.
Por otra parte, los dirigentes de la pyme rara vez toman en cuenta el aspecto estratégico de la ARH. En consecuencia, las pymes adoptan las mayorías de las veces un enfoque mecanicista de la ARH (recluta, pagar, imponer el orden y despedir), y se preocupan menos del desarrollo personal. Esta función a menudo se deja en mano del dirigente, quien trata caso por caso, de acuerdo con una actitud reactiva que proactivo.
La flexibilidad la preponderancia de la informalidad de la ARH en las pymes podría facilitar un enfoque más dinámico de la función. Capacitar, movilizar y habilitar, así como administrar las competencias y las carreras son prácticas que contribuyen a la creación de valor agregado para la empresa.
LOS DESAFÍOS DE LA ARH PARA LAS PYMES.

En la actualidad, los dirigentes de pymes enfrentan numerosos desafíos en materia de administración de recursos humanos, los cuales tendrán que resolver para que sus organizaciones sigan siendo competitivas. El primer desafío, y sin duda principal, es el de pasar de un enfoque mecanicista aun enfoque dinámico de la función. En otras palabras, esto significa dejar de ver a la ARH como un costo, un mal necesario o incluso como un fastidio, para entenderla más bien como una fuente de valor agregado encaminada a mejorar el desempeño de la empresa.
Por lo tanto, el reto para los dirigentes de las pymes consiste en cambiar la mentalidad respecto a la ARH y plantear el asunto a la inversa: hay que capacitar a los empleados para seguir siendo competitivos y conservarlos. En efecto los estudios indican que los empleados que desarrollan competencias están más motivados y tienen un mejor desempeño en el trabajo. De la misma forma, el conservar el personal, se asegura el futuro de la compañía. Se trata, de que el dirigente considere a la ARH como una actividad altamente estratégica en consecuencia, el empleador que desea evolucionar junto a su empresa deberá aprender a convertirse en un administrador, es decir, un individuo que planea y organiza el trabajo. Solo así podrá desarrollar un enfoque dinámico de la ARH (administración de los recursos humanos) más proactivo que reactivo.