15 junio, 2024

Aceite de Oliva

Introducción: El espíritu de este trabajo es dar una breve reseña del aceite de oliva, presentando en una primera parte cómo se lo identifica en el NCM para poder exportarlo; y en una segunda instancia un breve análisis FODA incluyendo también las provincias productoras.

La Nomenclatura Común del MERCOSUR (NCM) representa el sistema de identificación y clasificación de mercancías a efectos aduaneros, adoptado por los estados del MERCOSUR que consta de ocho dígitos. Está basada en el Sistema Armonizado de Designación y Codificación de Mercaderías.

Cada uno de los códigos que define en el arancel de aduanas una mercancía determinada o bajo el que se agrupa una categoría de mercancías afines entre sí es denominada Partida Arancelaria.

Consta de cuatro dígitos: los dos primeros hacen referencia al capítulo y los otros dos identifican el lugar que ocupa dentro del capítulo.

Así, dentro del capítulo 15,” Grasas y aceites animales o vegetales; productos de su desdoblamiento; grasas alimenticias elaboradas; ceras de origen animal o vegetal”, encontramos al aceite de oliva, partida 15.09.-

El producto que queremos exportar es aceite de oliva “virgen” en botellas de 1 litro de capacidad.

Teniendo el siguiente número de partida arancelaria:

1509.10.00.100C

En envases inmediatos de contenido neto inferior o igual a 5 l (R.747/95 MEYOSP)

– Virgen

ACEITE DE OLIVA Y SUS FRACCIONES, INCLUSO REFINADO, PERO SIN MODIFICAR QUÍMICAMENTE.

 

SUFIJOS:

AA MARCA

AI CODIGO DE PRODUCTO O ARTICULO

AJ PRESENTACION

CA01 PARA USO ALIMENTARIO HUMANO DIRECTO.

CA02 PARA USO ALIMENTARIO HUMANO PREVIO FRACCIONAMIENTO.

CA03 USOS INDUSTRIALES NO ALIMENTARIOS.

ZA capacidad del envase expresada en cm3

 

La producción de aceite de oliva en Argentina

El sector experimentó desde el final de la década del ´90 un importante ciclo de crecimiento, a partir de la aplicación de leyes de promoción industrial. En paralelo, se registraron importantes avances en las tecnologías de cultivo y en la incorporación de variedades para elaborar aceites de oliva varietales y aceitunas de mesa.

Las provincias beneficiadas con esta expansión fueron Catamarca, La Rioja y San Juan, que se sumaron a las producciones de Córdoba, Mendoza y Buenos Aires.

El destino predominante de este crecimiento de la producción fueron las exportaciones, dado que el consumo doméstico de aceite de oliva es muy bajo, en especial si se lo compara con el de países de la Unión Europea, como España. En Argentina el consumo per cápita se estima en 140 mililitros por habitante por año, en tanto en España ese valor supera los 13 litros. El consumo de aceite de oliva es también bajo si se lo compara con los de aceites de semilla. Este escenario representa un reto a enfrentar y una oportunidad para incentivar la demanda promoviendo el mercado interno.

Fortalezas:

Las exportaciones de aceite de oliva registran una situación donde en la mayoría de los principales mercados, la participación de Argentina crece en mayor medida que las importaciones desde el resto del mundo (también con tendencia creciente). Se destaca en particular el posicionamiento en Estados Unidos, mercado que comprende a más del 53% de las exportaciones nacionales, y donde el aceite de oliva argentino participa, en 2011, con el 6% de las importaciones totales de ese país.

Amenazas:

La participación de Argentina en las compras de Brasil muestra un crecimiento importante en el período analizado (+265%). No obstante, las importaciones totales de Brasil crecieron más de 430%, situación que implica una pérdida relativa de mercado para las exportaciones argentinas. Cabe destacar que esta situación se produce aún con las ventajas de localización y de preferencia arancelaria.

Por su parte, el crecimiento de la producción y de las exportaciones de Chile, representa una amenaza de competencia en los principales mercados de Argentina: Brasil y Estados Unidos, países con los que Chile dispone de condiciones de acceso similares a las de Argentina. Argentina es el principal productor de aceite de oliva en América, sin embargo, en los últimos seis años, el crecimiento de la producción de Chile lo ubica entre los mayores del continente.

Debilidades:

No se verifican situaciones que encuadren en esta categoría, al no constatarse un cruce entre una tendencia a la baja de las importaciones en estos mercados, con una caída simultánea de la participación de las exportaciones argentinas en esos destinos. Los principales mercados mundiales de importación registran tendencias crecientes en sus importaciones.

Oportunidades:

Además de la tendencia creciente que registran los principales mercados de importación, se entiende que para este producto el bajo consumo interno relativo (tanto con respecto a otros países como en comparación con el consumo local de otros aceites), representa una oportunidad de crecimiento, como así también de facilitación para el desarrollo de economías de escala que tendrían impacto favorable en las condiciones de competitividad de las exportaciones.

Conclusión:  El panorama en el mediano y largo plazo es muy alentador, y si bien las exportaciones de aceite de oliva bajaron en el primer trimestre del 2017, el sector es muy optimista para el recupero de esos porcentajes retrocedidos, y el incremento a futuro de las exportaciones; sobre todo teniendo en cuenta el mantenimiento de las políticas provinciales de incentivo para este cultivo en el mediano y largo plazo.

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