27 febrero, 2024

COLONIA DEL SACRAMENTO, lo bueno y lo malo, dos experiencias…

Un fin de semana largo en Colonia del Sacramento… Lo bueno, un bello hotel, categoría tres estrellas, confortable tanto en sus habitaciones como en el resto de sus instalaciones. El personal siempre dispuesto a atender con amabilidad y simpatía. Un desayuno buffet muy completo y para todos los gustos. En el primer piso, un espacio tipo sum, con microondas, heladera con freezer, mesas, sillas y sillones, TV de 40 pulgadas, vajilla, jarra eléctrica, etc., con todas las comodidades para relajarse y disfrutar de una reunión entre amigos, una merienda o un brindis en el balcón con vista a la avenida principal.  Contaba con piscina en su segundo piso y además ofrecía el alquiler de bicicletas para recorrer tan bella ciudad. Una experiencia interesante y reconfortante.

Lo malo, el restaurante recomendado… ¨Santa Elena¨. Salimos en busca de un lugar especial, con música, con ambiente agradable y que representara un poco el espíritu de Colonia. Nos acercamos por la tarde a hacer la reserva de una mesa para cuatro personas, ya que su capacidad está limitada a pocas mesas y nos gustó lo que vimos, la ambientación y el trato fueron muy buenos, no así cuando llegamos a la hora acordada ya que la calidad de la comida, mala en cuanto a sabor, temperatura y escasas sus porciones. Los precios elevados, no se ajustaban a lo informado, como tampoco lo fue la degustación de vino y quesos prometida. Ni hablar de la música en vivo que finalizó a minutos de comenzar porque el cantante sintió que el público no lo apreciaba. Luego de pedir la adición, dejamos nuestro dinero sobre la mesa, ya que las tres personas que nos habían atendido se retiraron de nuestra vista, probablemente dándose cuenta de la mala atención y el mal servicio. Una mala experiencia en esta ocasión, que no logró opacar todo lo bueno y bello de esa bella ciudad y su gente.