3 marzo, 2024

Según el código aduanero se llama exportación a la extracción de una mercadería de un territorio aduanero a otro. Muchos países tienen distintos tipos de exportación, Argentina por ejemplo se dedica a los comodity, para luego importar productos terminados, ya que no somos un país desarrollado industrialmente.
Las exportaciones siempre hacen referencia al trafico legítimo de mercancías y servicios. Por eso, las condiciones están regidas por las legislaciones del país emisor (el exportador) y del país receptor (el importador). Es habitual que las naciones impongan determinados obstáculos a la importación para que no se perjudiquen los productores locales. Estas medidas, por supuesto, afectan a los países exportadores.
En el caso del comercio ilegal (como el narcotráfico o el tráfico de armas), no puede considerarse dentro del conjunto de la exportación, ya que se desarrolla fuera de cualquier marco legislativo y no está sujeto a reglas.
Si bien un gran volumen de exportaciones suele ser positivo para un país, dado que inclina la balanza comercial a su favor, el exceso puede generarle repercusiones negativas; por ejemplo, puede elevar sus gastos a límites excesivos, agotar sus recursos y causarle problemas de tipo logístico y legal.
También hay que tener en cuenta no perjudicar la actividad económica nacional, en el caso que un producto se pueda perfeccionar dentro del país sin necesidad de exportarlo para luego reimportarlo nuevamente.
Pero tiene muchas ventajas a pesar de lo mencionado.
Sin duda en momentos de crisis económica por lo regular las empresas se re inventan. Hacen recortes de presupuesto o invierten más en marketing, identifican nuevas oportunidades de negocio o modifican su ofrecimiento de productos. Otras identifican otros mercados y salen a exportar. Esta última alternativa es una que todavía muchas personas o empresas no evalúan. Sin embargo esta alternativa ofrece increíbles beneficios.
1. Más cantidad de clientes potenciales. Tal vez este sea el motivo más evidente por cuestión matemática de que hay una gran cantidad de clientes potenciales en el resto del mundo. Pero no solo eso, sino que con el tiempo van surgiendo nuevos mercados.
2. Mayores ingresos. Y no solo por tener más clientes, sino también porque hay muchas regiones en las cuales podrás conseguir un mejor margen de ganancia. Aunque pueda sonar raro, es en los países emergentes donde más margen suele haber, ya que los consumidores de estos países están dispuestos a pagar más por productos de marca y de alta calidad.
3. Mayor eficiencia. Internacionalizarse y trabajar a gran escala tiene una serie de beneficios que bien han sabido aprovechar empresas como Apple o Walmart: por un lado, una de las ventajas de la exportación es, como decíamos arriba, que aumentan los ingresos. Pero también se reducen los costes de producción al trabajar a gran escala. Esta reducción no solo compensa los gastos que genera la exportación, sino que ayuda a mantener precios más competitivos en el país de origen.
4. Más iteración. Acceder a más mercados puede ser una gran fuente de información. En este proceso, nuestros productos estarán en contacto con un amplio abanico de consumidores, cada cual con su gusto, sus necesidades, su forma de darle uso. De aquí pueden salir ideas brillantes que nos ayuden a mejorar nuestra oferta o crear nuevos productos. Es decir, iterar y perfeccionar.
5. Acceso a talentos de todo el mundo. La internacionalización no solo se trata de ver el resto del mundo como un montón de clientes potenciales. También es la posibilidad que tenemos nosotros de acceder a profesionales de todo el planeta para formar el mejor equipo posible.

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