15 julio, 2024

Una alianza puede definirse como la unión de personas, empresas o países, mediante la cual se da un compromiso de ayuda o apoyo mutuo para lograr un fin determinado, con beneficios similares para las partes que la conforman. Por otra parte, una estrategia es un plan de acción que define cómo una organización usará sus recursos -tangibles e intangibles- para lograr una mayor ventaja competitiva en el medio ambiente de los negocios en el que se desarrolla.

Las alianzas estratégicas son, hoy en día, una modalidad a la que recurren cada vez más empresas para compartir recursos desarrollados y abundantes en una empresa, y escasos en otra; tanto en el aspecto financiero y de personal, como en las áreas comercial, técnica, tecnológica, fondos, inversiones, credibilidad, prestigio y sistemas establecidos de distribución a nivel nacional e internacional.

Esta manera de operar está adquiriendo gran importancia en el mundo d elos negocios ya que la competencia global se intensifica en relación con accesos a mercados, nuevos productos, tecnología, recursos financieros, costos de fabricación o restricciones ecológicas.

Estrategia: En las negociaciones previas a la alianza o asociación, deberán aclararse los motivos estratégicos de cada empresa; la forma en que conducirán las actividades críticas de la operación conjunta, regulaciones gubernamentales y disposición hacia la alianza.

Las alianzas crecen en número y en importancia. La razón de su crecimiento es que es mejor tener socios para competir. Se acabaron los tiempos en los que las empresas se fundaban, operaban y crecían con sus propios recursos financieros, humanos, tecnológicos y de mercado.

Por último, debemos destacar que aunque el objetivo de las alianzas estratégicas es detectar una oportunidad en el mercado y saberla aprovechar, aportando una solución diferente e innovadora, las organizaciones no deben olvidar al consumidor. Los partners deben presentarse como una opción atractiva ya que, de lo contrario, si las empresas se centran en la alianza y pierden de vista al consumidor, el acuerdo estratégico no funcionará.

 

-En conclusión, en materia de alianzas estratégicas, las organizaciones miembro deben ser conscientes tanto del contexto como de los socios con quien entablan un acuerdo. Para poder llevar a cabo una alianza estratégica con éxito no sólo es necesaria la predisposición de cada una de las partes hacia la construcción de valor compartido, sino que también es necesario tener una visión clara del cliente a quien el valor creado va dirigido.

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