27 febrero, 2024

En la actualidad, la electricidad es una de las fuentes de energía más utilizada, lo cual se recomienda conocer sus posibles riesgos para evitar consecuencias perjudiciales para la salud de las personas.

El riesgo de electrocución se lo define como la posibilidad de que circule una corriente eléctrica a través del cuerpo humano, considerando los siguientes aspectos:

Para que pueda circular corriente eléctrica se necesita:

  • Que exista un circuito eléctrico compuesto por elementos conductores,
  • Que dicho circuito este cerrado y haya una diferencia de potencial mayor a cero.

Para que pueda circular corriente eléctrica por el cuerpo humano se requiere:

  • Que el cuerpo sea conductores, es decir que no se encuentre aislado,
  • Que forme parte del circuito.

Cuando estos requerimientos se cumplen, es muy posible que exista un riesgo de electrocución.

Tipos de accidentes eléctricos.

Se clasifican en:

  • CONTACTOS ELÉCTRICOS DIRECTOS: se lo considera al contacto de personas con partes activas de materiales y equipos. Se entiende como partes activas, los conductores y piezas conductoras que están diseñadas para llevar tensión (cables, clavijas, barras de distribución, bases de enchufe, etc.).

 

  • CONTACTOS ELÉCTRICOS INDIRECTOS: se lo define al contacto de personas con masas puestas accidentalmente en tensión. Ocurre al tocar partes que habitualmente no están diseñadas para el paso de la corriente eléctrica, pero que pueden quedar en tensión por algún defecto (partes metálicas o masas de equipos o accesorios).

Su característica principal es que tan sólo una parte de la corriente circula por el cuerpo humano que realiza el contacto. El resto de la corriente circula por los contactos con tierra de las masas.

Si la máquina cuenta con un mal contacto con el suelo o estuviera aislada de él, el contacto indirecto en esta situación se podría considerar como directo, al circular prácticamente toda la corriente por el cuerpo humano.

Los efectos del paso de la corriente por el cuerpo dependen de distintos factores:

  • Intensidad del circuito: no son valores constantes, sino que dependen de cada persona y del tipo de corriente.
  • Resistencia eléctrica del cuerpo humano: hay que tener en cuenta la resistencia de la piel y de los tejidos al paso de la corriente eléctrica.
  • Tensión o Voltaje: de acuerdo a la tensión aplicada y el estado de la superficie (seca o mojada) varia la resistencia del cuerpo.
  • Tipo de corriente (alterna o continua): la de tipo continua actúa por calentamiento; en cambio en la de tipo alterna, la superposición de la frecuencia al ritmo circulatorio y nervioso produce una alteración representada en forma de espasmos, sacudidas y fibrilación ventricular (ritmo desordenado del corazón).
  • Frecuencia: las frecuencias altas suelen ser menos peligrosas que las de baja frecuencia, logrando ser prácticamente inofensivas para valores que superen los 100000 hz (ocasionando efectos de calentamiento sin ninguna repercusión en el sistema nervioso.
  • Tiempo de contacto: este factor condiciona la gravedad de las consecuencias que contrae el paso de la corriente eléctrica por el cuerpo, junto con la intensidad y el recorrido que desarrolla.
  • Recorrido a través del cuerpo: los efectos van a resultar menos graves si no pasa a través de los centros nerviosos y órganos vitales ni próximos a ellos (cerebelo, corazón, caja toráxica). En la mayoría de los casos, la corriente circula desde las manos a los pies.

Efectos físicos.

Se pueden dividir en:

Efectos físicos inmediatos: según la dirección y el tiempo de exposición para una misma intensidad puede provocar lesiones graves como paro cardiaco, asfixia, quemaduras, tetanización, fibrilación ventricular, lesiones permanentes,

Efectos físicos no inmediatos: se manifiestan luego de un cierto tiempo de que haya transcurrido el accidente como consecuencias renales, cardiovasculares, nerviosas, auditivas u oculares.

Primeros auxilios.

Lo primero que se tiene que hacer es eliminar el contacto, cortando la corriente si es posible. En los casos que no se pueda realizar esta acción, se tendrá que desprender a la persona accidentada, tomando las precauciones adecuadas (situándose sobre una superficie aislante, usando un material no conductor como la madera o el plástico, alguna prenda de vestir, cuerda,  toalla seca, sin tocar directamente a la victima ya que una persona electrocutada se transforma en un conductor mientras esté pasando por ella la corriente eléctrica.

En el caso de que la corriente pueda sufrir un cortocircuito hay que tratar de provocarlo, por medio de un conductor que haga contacto entre el conductor  que produce la descarga y la tierra.

No se debe mover a la victima que haya caído al suelo luego de una descarga eléctrica, ya que puede tener algún otro tipo de lesión como consecuencia del golpe, se recomienda taparla con una frazada o ropa de abrigo, para mantener caliente su temperatura corporal hasta que llegue la asistencia médica.

En los casos que la persona se encuentre sin vida, se debe iniciar rápidamente las técnicas de resucitación cardiopulmonar (RCP) luego del accidente.

Protección.

Para resguardar la salud de las personas que realizan trabajos relacionados con la corriente eléctrica, se necesita que la ropa de trabajo sea la adecuada (sin elementos metálicos y 75% de algodón como mínimo) además de brindarles un equipo de protección específico para:

  • La protección del cráneo: Casco de seguridad de plástico no metálico. Se recomienda utilizar cascos dieléctricos para 1 KV.
  • La protección de las extremidades superiores: Se requiere de guantes dieléctricos y aislantes. Se distinguen en función de la tensión de la electricidad que se trabaje, utilizándolos siempre tanto para trabajos de alta como de baja tensión.
  • La protección de las extremidades inferiores: Se debe utilizar calzado dieléctrico de cuero sin ninguna parte metálica con suela aislante.

Los equipos de protección individual deberán utilizarse cuando existan riesgos para la seguridad o salud de los trabajadores que no hayan podido evitarse o limitarse por medios técnicos de protección colectiva o mediante medidas, métodos o procedimientos de organización del trabajo.