13 julio, 2024

La ventaja absoluta es la facultad que tiene un país para producir un bien usando menor insumo que otro, es decir que la ventaja absoluta se manifiesta cuando alguien es el mejor desarrollando dicha actividad a un costo menor.

La ventaja absoluta es un concepto desarrollado por Adan Smith (Economista y filósofo, nacido el 5 de junio de 1723 en Kirkcaldy, Escocia) en su obra “La riqueza de las Naciones”. Utilizando este concepto trata de explicar el comercio de bienes entre distintos países Mediante él compara la productividad de una persona, una empresa o una nación con la otra. Así, concluye que si una persona cuenta con mejor tecnología, tiempo, capital o habilidades que otra, tiene una ventaja absoluta frente a otros.

Adam Smith (1723-1790), máximo exponente de la economía clásica, sostiene que la riqueza procede del trabajo.

Sostenía, además, que la dirección, el volumen y la composición del mercado del comercio internacional, debería determinar su propia fuerza y no ser controlado por el estado. Ello permitiría que cada país pudiera dedicarse a producir aquello para lo que cuenta con lo necesario y en ventaja respecto de otros. Utilizando su producción para pagar la importación de otros bienes que son de mejor producción en otros países.

Este economista, critica al mercantilismo sosteniendo que: la especialización de un país en la producción de un producto sumado a las relaciones de comercio entre ellos los distintos países, puede generar “una mayor producción total. Ello porque existe una distribución natural de productos entre países, que les proporciona ventajas para todos. Agrega, que el proteccionismo impacta en la participación de todos y realiza una ineficiente asignación del capital. Se caracterizó por ser un partidario del libre comercio. Logró, así, desarrollar la teoría de la ventaja absoluta: la explicación de ésta teoría radicaba en entender que, si un país podría especializarse en la producción de bienes para los que utilice menos trabajo en comparación a su socio comercial. De esa forma, unos importarían el producto en el cual no tengan ventaja y exportarían el producto en el que la tengan.

Esta teoría tuvo su refutación, formulada por David Ricardo (economista ingles 1772-1823), quien analiza la teoría de Adam Smith desde la perspectiva de los costos relativos que a su entender determinan el valor en los intercambios internacionales. Desde esa perspectiva trata de definir los patrones de especialización tomando dos elementos: costos laborales y relaciones de intercambio.

Según esa teoría, un país se especializa en producir mercancías para las que tenga ventaja absoluta, medida ésta por el menor coste medio de la producción en términos de trabajo con respecto a los demás países. Siguiendo este principio, todos los países se beneficiarían con el comercio y se lograría la misma eficiencia a nivel internacional. Pero esta teoría, tiene sus puntos débiles: Hay que tener en cuenta que el valor de una mercadería dentro del país está determinado por la mano de obra necesaria para su producción. Explica entonces que, si el producto de una determinada actividad productiva pudiera venderse a un precio mayor al valor del trabajo que contiene, la mano de obra empleada en otras actividades productivas las abandonaría y se emplearía en esta otra actividad más remuneradora; la oferta en esta industria aumentaría hasta que descendiera al nivel del valor trabajo contenido en el producto. Así, si el precio de una mercancía fuera menor al valor del trabajo que contiene, la mano de obra abandonaría esta industria y su oferta en el mercado descendería, con el consiguiente aumento del precio del producto hasta que dicha diferencia desaparezca. La teoría

del valor del trabajo resulta un instrumento valioso para explicar el comercio en el interior de un país, pero no lo es tanto cuando se utiliza para explicar el comercio entre las naciones, por la carencia o menor grado de movilidad de los factores productivos a nivel internacional. Ello por cuanto, si un país tiene ventaja absoluta en la producción de varios bienes, este país los produciría todos y el otro ninguno. Allí es cuando la teoría de David Ricardo, en 1817 lo trató de superar con su teoría de la ventaja comparativa.

Mauricio Chaves

3er año – TSRA – Vte. Lopez

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