26 febrero, 2024
Los incendios pueden producirse en cualquier ámbito: la empresa, la administración o en el hogar. Por ello, las empresas deben disponer de medidas para la prevención y el control de los incendios.

El control de los incendios comienza en las fases de diseño de la empresa, local y/o almacenes; así, si la instalación es de tipo industrial tendrá que cumplir con los requisitos marcados en el decreto 2267/2004, si la instalación es de otro tipo se adaptará a lo marcado por el decreto 314/2006, donde se incluye el Documento Básico de Seguridad en Caso de Incendio.

En el ámbito de trabajo, el riesgo de incendio puede afectar no sólo a todo el personal sino también a los posibles visitantes y usuarios. Los factores de riesgo en las empresas o industrias se asocian a distintas causas, que van desde una mala manipulación de productos y máquinas, hasta factores técnicos (como mantenimientos no realizados, almacenamiento incorrecto o instalaciones eléctricas en mal estado).

 

Según algunas estadísticas, aproximadamente el 90% de los incendios industriales son causados por 11 fuentes de ignición:

FUENTE DE IGNICIÓN PORCENTAJE SOBRE EL TOTAL
Incendios eléctricos 19%
Roces y fricciones 14%
Chispas mecánicas 12%
Fumar y fósforos 8%
Ignición espontánea 7%
Superficies calientes 7%
Chispas de combustión 6%
Llamas abiertas 5%
Soldadura y corte 4%
Materiales recalentados 3%
electricidad estática 2%
 

¿Cómo se origina el fuego?

Se origina por la existencia simultánea de tres elementos: combustible, calor y oxígeno que forman el triángulo del fuego. A los tres elementos anteriores se les agrega un cuarto: la reacción en cadena.
  • El combustible (carbón, gasolina, madera, etc…): En su estado normal, sólido o líquido, no arde; para que ardan necesitan convertirse antes en gas.
  • El calor: Proporciona la temperatura necesaria para convertir el combustible en gas. No todos los combustibles se convierten en gas (gasifican o volatilizan) a la misma temperatura.
  • El oxígeno: Se convierte en el elemento necesario para provocar la ignición y comenzar a arder.
  • La fuente de ignición: Cualquier elemento que desencadene el fuego. Es la energía necesaria para iniciar la reacción. Para conocer las fuentes de ignición más comunes revisar el apartado anterior.

Se visualiza la relación de los cuatro elementos como una pirámide donde cada elemento representa un lado que se unen en una relación simbiótica o mutuamente beneficiosa.

Si uno de estos elementos no existe o se elimina, no hay incendio o se extingue el mismo. Este principio se utiliza para la extinción de incendios

Para comprender el mecanismo del fuego se puede tomar como ejemplo un mechero. El gas es el combustible, el aire que lo rodea constituye el comburente (oxígeno del aire), mientras que la fricción que se produce con la piedra del mechero el calor suficiente, a la vez que genera chispas, que se convierten en la fuente de ignición. Es entonces cuando aparece la llama, que quema el gas.

 

Para conocer mejor los tipos de reacción en cadena que se originan por la combinación de los 3 elementos podemos basarnos en la velocidad con que se presenta.

 

TIPOS DE REACCIÓN EN CADENA
VELOCIDAD REACCIÓN
Muy lenta Oxidación
Lenta Combustión
Rápida Deflagración
Instantánea Explosión

Los materiales con respecto al fuego pueden dividirse en:

  • Materiales combustibles: Son aquellos que tienen su punto de desprendimiento de vapores por encima de los 93 ºC, tales como madera, papel, textiles, etc.
  • Materiales inflamables: Son aquellos que por debajo de 93ºC comienzan a desprender vapores que en contacto con una fuente de energía (calor) arderán fácilmente, tal es el caso de la gasolina.
 

La propagación del fuego

El fuego tiene tres vías diferentes de propagación:

  • Convección: Si el aire se calienta tiende a subir, siendo sustituido por otra masa de aire fría. Esto origina corrientes ascendentes que transportan el calor hacia arriba, desplazándose a través del edificio o estructura a través de cualquier orificio. La temperatura que puede alcanzar el aire sobrecalentado puede incendiar los materiales combustibles que encuentre a su paso.
  • Radiación: El calor se transmite por medio de ondas calóricas pasando a través del aire sin que exista movimiento. Esto ocurre sobre todo en áreas urbanas, donde dada la cercanía de otras construcciones al siniestro y a la generación de grandes cantidades de calor, se origina la ignición de las construcciones vecinas.
  • Conducción: Se produce cuando un objeto está en contacto directo con otro, el calor del objeto más caliente pasa hacia el más frío. La propagación del fuego ocurre a través de tuberías y estructuras metálicas que pueden conducir el calor suficiente para prender el material combustible con el que contacta en otras áreas.
 

 

Los resultados de la combustión pueden ser:

  • Gases: los gases pueden ser tóxicos y en ocasiones son prácticamente transparentes además de no poderse filtrar física y mecánicamente. En estos casos debe evitarse su inhalación y recordar que la mayor parte de las muertes asociadas a un incendio se producen a consecuencia de respirar los gases.
  • Humo: Formado con una mezcla de oxígeno, aire, nitrógeno, dióxido de carbono, monóxido de carbono, partículas finas de carbón y una serie de productos sólidos liberados por el material en combustión. Se produce sobre todo debido a una combustión incompleta y su color depende de los materiales que se estén quemando, del calor y del oxígeno presente. Cuando su color es blanco o gris, indica que arde libre y bien oxigenado y que puede ser irritante, si su color es negro o gris oscuro, indica la presencia de mucho calor, poco oxígeno y alta toxicidad, si presenta varios colores es de esperarse la presencia de gases venenosos.
 

 

 

Clases de fuego

Clase A

Son los fuegos desarrollados sobre combustibles sólidos. Ejemplos: madera, tela, goma, papel, etc.

Clase B

Son fuegos asociados a los líquidos inflamables, como la grasa, pinturas, ceras, asfalto, aceites, etc.

Clase C

Son fuegos sobre materiales, instalaciones o equipos, sometidos a la acción de la corriente eléctrica. Ejemplos: motores, transformadores, cables, tableros, interruptores, etc.

Clase D

Fuegos sobre metales combustibles, como el magnesio, titanio, potasio, sodio, etc.