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Un cable cortado en Nueva Jersey paralizó cientos de vuelos en EE.UU.

Obreros de la construcción cortaron accidentalmente un cable de fibra óptica de Verizon que alimenta el control aéreo. La falla generó cancelaciones y demoras masivas en aeropuertos del noreste.

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Manojo de fibras ópticas con las puntas encendidas en azul
(CC BY 4.0 — libre difusión con atribución a Q Company)

Un error de construcción en Nueva Jersey dejó sin servicio un cable de fibra óptica de Verizon que se usa para el control del tráfico aéreo. Como resultado, cientos de vuelos fueron cancelados o demorados el lunes en varios aeropuertos del noreste de Estados Unidos.

La falla se detectó cuando un circuito crítico dejó de funcionar. administrador de la FAA, Bryan Bedford, al revisar la causa encontraron que el cable había sido cortado accidentalmente por un equipo de obra. El incidente afectó principalmente los aeropuertos de la región, con fuerte impacto en Nueva York, Nueva Jersey y Filadelfia.

En la práctica, esto significa que los sistemas de comunicación y datos que dependen de esa conexión de fibra quedaron fuera de servicio durante varias horas. Aunque la FAA y Verizon lograron redirigir parte del tráfico a otras rutas, el daño ya estaba hecho: las aerolíneas tuvieron que cancelar decenas de vuelos y reprogramar muchos otros, lo que generó un efecto dominó en todo el país.

El caso vuelve a poner sobre la mesa un problema que viene repitiéndose: la vulnerabilidad de la infraestructura crítica de aviación. Un solo cable físico, si es clave, puede generar más caos que un ciberataque. En un país donde el espacio aéreo es uno de los más congestionados del mundo, depender de una sola línea de fibra sin suficiente redundancia inmediata genera riesgos evitables.

Desde Buenos Aires, el episodio sirve como recordatorio de que la tecnología que parece invisible —los cables enterrados, las redes de fibra, los centros de datos— es la que sostiene el funcionamiento cotidiano de sistemas que usamos sin pensar. Cuando falla, el impacto se siente en tierra, en el aire y en la economía.

Verizon y la FAA trabajan para restaurar completamente el servicio y reforzar las medidas de protección. Mientras tanto, las aerolíneas siguen lidiando con el atraso acumulado. Para los pasajeros afectados, el mensaje es claro: aunque volar es cada vez más seguro, la cadena que sostiene la operación sigue siendo frágil.

Ojo con esto: no es la primera vez que un corte accidental de cable genera problemas de esta magnitud en EE.UU. En años anteriores ya se registraron incidentes similares que afectaron tanto la aviación como servicios de internet y telefonía. La pregunta que queda es cuánto tiempo más va a tomar a las autoridades y empresas invertir en redundancias reales para que un error de obra no vuelva a paralizar el cielo del país.

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