La memoria se convirtió en el cuello de botella de la IA: SK Hynix multiplicó por 7 su beneficio
SK Hynix reportó el trimestre más fuerte de su historia gracias al boom de la memoria HBM para centros de datos de inteligencia artificial. La escasez se extiende hasta 2030 y los precios siguen subiendo.
SK Hynix acaba de cerrar el trimestre más importante de su historia. Entre julio y septiembre de 2026 registró un beneficio operativo de 83,33 billones de wones, lo que representa un aumento del 632% respecto al mismo período del año anterior y un 38% más que el trimestre previo.
Los ingresos superaron por primera vez los 100 billones de wones en un solo trimestre, con un crecimiento interanual del 328%. El margen operativo alcanzó un récord del 79,7%, muy cerca del 80,7% que Micron había reportado el trimestre anterior. Estos números no son casualidad: la demanda de memoria de alto ancho de banda (HBM) que se usa junto a los procesadores de IA sigue rompiendo todos los récords.
La compañía surcoreana es líder junto a Samsung y Micron en este segmento. Según Reuters, SK Hynix controla casi la mitad del mercado global de HBM y es uno de los principales proveedores de Nvidia. Sus resultados se han convertido en un termómetro bastante preciso del nivel de inversión que las grandes tecnológicas y laboratorios de IA están haciendo en infraestructura.
La escasez que no termina
La empresa ya avisó que su producción de DRAM y HBM está prácticamente vendida hasta 2029. Kim Ki-tae, director de ventas y marketing de HBM, explicó que los clientes están pidiendo más del doble de lo que la compañía puede entregar. La previsión oficial es que la falta de suministro se mantenga al menos hasta 2030, por las dificultades técnicas de fabricar estos chips y el tiempo que lleva construir nuevas fábricas.
En el último trimestre comenzó el envío masivo de HBM4, la nueva generación. SK Hynix espera que en el cuarto trimestre supere en volumen e ingresos a la HBM3E. Los precios promedio de la memoria DRAM subieron alrededor de un 20% respecto al trimestre anterior, mientras que los envíos de memoria DDR5 para servidores crecieron más del 40%.
Qué significa para los usuarios y las empresas de la región
Para las startups y pymes latinoamericanas que usan servicios de IA en la nube, esto se traduce en costos que siguen presionados al alza. Los grandes proveedores de cloud (que ya tienen contratos de varios años con SK Hynix, Samsung y Micron) reservaron gran parte de la producción futura, lo que hace más difícil y caro el acceso para quienes recién empiezan.
En Argentina, donde muchas empresas están incorporando herramientas de inteligencia artificial para automatizar procesos, el aumento sostenido en el precio de la memoria termina impactando indirectamente en el valor de los servicios de OpenAI, Google, Microsoft o Anthropic.
La estrategia ante una posible desaceleración
Los directivos de SK Hynix reconocieron que el año que viene van a aumentar fuertemente la inversión, sobre todo cuando su primera planta en Yongin empiece a operar a pleno. Sin embargo, aseguraron que construirán las fábricas por delante de la demanda pero instalarán los equipos de producción de forma gradual. De esta manera, si el mercado se enfría, pueden ralentizar la expansión sin haber invertido todo de golpe.
La competencia china también aparece en el radar. CXMT planea empezar a producir HBM3E en los próximos dos meses, aunque se estima que inicialmente solo un 20% de esa producción sería usable.
El cuello de botella que todos vieron venir
Durante meses se habló de que los chips de memoria podían convertirse en el principal límite para el crecimiento de la IA. Los números de SK Hynix confirman que ese momento ya llegó y que, al menos hasta 2030, no va a aflojar. Mientras los inversores celebran (las acciones de la compañía se duplicaron en el año, aunque bajaron desde el pico de junio), los que consumen servicios de IA en Latinoamérica sienten el efecto en la billetera.
Vamos a seguir de cerca cómo evoluciona esta tensión entre demanda explosiva y capacidad de producción limitada. Porque mientras la memoria sea el gran cuello de botella, también va a seguir siendo el gran negocio de la inteligencia artificial.