Comunidades de vecinos pagan hasta 1500 euros de más al año en luz y 3500 en gas
Según un análisis de la OCU, la mayoría de comunidades tienen tarifas poco competitivas y más potencia de la necesaria. Te explicamos cuánto se puede ahorrar y cómo revisarlo.
La factura de la luz y el gas de las comunidades de propietarios suele pasar bastante desapercibida porque se divide entre todos. Sin embargo, según un estudio reciente de la OCU basado en facturas reales, muchas están pagando de más por no tener la tarifa adecuada ni la potencia correcta.
El análisis revisó 85 facturas de electricidad y 15 de gas natural en el mercado libre. El resultado es claro: la mayoría tenía condiciones que no eran las más económicas disponibles. En electricidad, el sobrecoste promedio por una tarifa poco competitiva puede llegar a los 1500 euros al año en una comunidad tipo de 6,94 kW contratados y 5500 kWh de consumo anual.
Además, el 84% de las comunidades analizadas tenía contratada más potencia de la que realmente necesitaba. Eso se traduce en un gasto extra que puede sumar hasta 314 euros por año solo por ese concepto. Revisar la potencia contratada es uno de los ajustes más simples que se pueden hacer.
En el caso del gas natural, especialmente en edificios con calefacción central, la cosa es todavía más grave. La OCU detectó que de media se están pagando 3515 euros de más al año. En comunidades grandes con consumos altos, el ahorro potencial llega a los 16000 euros anuales si se cambia a la tarifa más conveniente.
La recomendación principal para el gas es pasarse a la Tarifa de Último Recurso (TUR), que suele ser la opción más económica para estos casos. Para la electricidad, conviene comparar entre el mercado libre y el regulado (PVPC) y elegir la que mejor se ajuste al consumo real de la comunidad.
Cómo revisar la situación de tu comunidad
- Revisá las últimas facturas de luz y gas que recibió el administrador o el presidente.
- Compará la tarifa actual con las opciones disponibles en el mercado regulado y en comparadores de tarifas.
- Verificá si la potencia contratada se usa realmente: si el consumo máximo habitual es mucho menor, podés bajarla.
- Llevá el tema a la próxima reunión de consorcio para que se vote el cambio si corresponde.
El ahorro no es menor y, al repartirse entre todos los vecinos, cada uno termina pagando menos en las expensas. Si hace tiempo que no se revisa el contrato de suministros del edificio, este es un buen momento para hacerlo.
Según el estudio de la OCU, el cambio puede significar una diferencia importante en el presupuesto anual de la comunidad sin modificar hábitos de consumo ni instalar nada nuevo.