Notas

The Drift de Scott Walker: el disco que te pone la piel de gallina

El álbum de 2006 del cantante es un ejercicio de horror sonoro que mezcla muerte, genocidios y experimentación extrema. No es para cualquier momento ni para cualquier oído.

Publicado el

Colección de discos de vinilo con uno girando en un tocadiscos
(CC BY 4.0 — libre difusión con atribución a Q Company)

Scott Walker publicó The Drift en 2006 y el disco sigue siendo una de las experiencias musicales más perturbadoras que podés encontrar en cualquier plataforma de streaming.

No es un álbum de terror en el sentido de bandas sonoras de películas de bajo presupuesto. Es algo mucho más visceral: Walker toma temas como la ejecución de Benito Mussolini y su amante, los ataques del 11 de septiembre, su hermano gemelo nacido muerto y el genocidio de Srebrenica, y los convierte en canciones que suenan como la banda de sonido de una pesadilla.

Lo que realmente hace que el disco se meta bajo la piel no son solo las letras. Es la producción experimental que acompaña cada track. Hay guitarras que producen náuseas, cuerdas disonantes que se arrastran como algo vivo, silencios incómodos que terminan en explosiones de ruido mecánico. En “Clara”, supuestamente se usó el sonido de un percusionista golpeando un cadáver de cerdo. El efecto es tan físico que se siente en la mandíbula.

Las canciones no siguen estructuras convencionales. Se detienen de golpe, dejan el vacío durante segundos que parecen eternos y luego irrumpen con orquestas atonales, balidos de animales y trabajo de foley. La voz de Walker, ese barítono característico, flota sobre todo eso como un fantasma que no termina de irse.

Escucharlo de corrido puede ser agotador. No es música para poner en una reunión ni para acompañar el trabajo. Es el tipo de disco que te deja con una sensación de malestar físico real. El cuerpo reacciona con escalofríos, pero del tipo que dan ganas de apagar la música y prender la luz.

Sin embargo, también tiene momentos de belleza extraña que generan piel de gallina por razones completamente distintas. Hay pasajes donde la crudeza da lugar a una emotividad que impacta fuerte. No es un álbum que se disfruta; es un álbum que se atraviesa.

The Drift está disponible en Bandcamp y en las principales plataformas de streaming, incluyendo Spotify, Apple Music y YouTube Music. Si te animás a escucharlo, hacelo en un momento en el que realmente quieras que algo te perturbe de verdad.

No es música fácil. Pero sigue siendo, casi veinte años después, una de las obras más radicales y honestas sobre el horror y la tragedia que se han editado en este siglo.

← Volver a Notas