McKinsey usará un cliente falso con IA para entrevistar a candidatos
La consultora incorporará una simulación de inteligencia artificial que representa al cliente típico en las entrevistas para puestos iniciales, con el objetivo de evaluar cómo los postulantes manejan situaciones reales.
McKinsey & Company sumará una nueva instancia a su proceso de selección: una conversación de 10 minutos con un cliente simulado por inteligencia artificial.
Según la información publicada hoy, la herramienta busca replicar alrededor del 80% de las situaciones que un consultor de la firma se encuentra en el día a día. La idea es evaluar cómo los candidatos entry-level manejan la presión, estructuran sus respuestas y generan valor en una interacción que se parece mucho a la realidad del trabajo.
En la práctica, esto significa que en lugar de (o además de) los tradicionales case interviews con un socio humano, algunos postulantes tendrán que “vender” sus ideas, hacer preguntas inteligentes y manejar objeciones frente a una IA entrenada para comportarse como un cliente exigente. El ejercicio durará 10 minutos y se sumará al resto de la evaluación.
La decisión de McKinsey no sorprende en un contexto donde las grandes consultoras ya usan IA de manera intensiva en sus proyectos. Si la firma entrena a sus modelos internos con datos de miles de engagements reales, tiene sentido que esa misma tecnología sirva para filtrar talento. Es una forma de escalar la evaluación sin depender exclusivamente de socios que tienen agendas cargadas.
Ojo con esto: no reemplaza del todo las entrevistas humanas. La simulación apunta a complementarlas, especialmente en las primeras rondas, para identificar quiénes realmente pueden pensar en voz alta y adaptarse a un interlocutor que no siempre es amable ni sigue un guion previsible.
Para alguien en Buenos Aires o en cualquier ciudad de Latinoamérica que esté aplicando a McKinsey, BCG o Bain, esto cambia el juego. Los casos clásicos de “cómo aumentar las ventas de una aerolínea” siguen vigentes, pero ahora hay que sumar habilidad para conversar con una IA que puede interrumpir, cuestionar costos o pedir más datos en tiempo real.
La brecha de comprensión vuelve a aparecer: quienes ya usaron herramientas como Claude, GPT-4o o Grok en modo conversación tendrán una ventaja natural. Los que todavía ven la IA solo como un generador de texto van a notar la diferencia.
McKinsey no es la primera en usar IA en entrevistas. Otras firmas tech y de servicios ya experimentan con chatbots y simulaciones, pero la escala y el peso que tiene la consultora en el mercado global hacen que este anuncio marque tendencia. Lo que hoy prueba McKinsey, mañana lo copian otras grandes empresas.
En criollo: si estás preparando tu aplicación para consultoría, no basta con practicar cases en voz alta frente al espejo. Ahora conviene tener conversaciones reales con modelos de lenguaje, pedirles que hagan de cliente difícil y entrenar cómo estructurar una respuesta bajo presión en menos de 10 minutos.
El dato clave es que la simulación apunta a reflejar el 80% de los escenarios reales. Eso deja un 20% que probablemente siga necesitando el juicio humano de un socio experimentado, pero reduce drásticamente el tiempo que los recruiters dedican a filtrar candidatos que no están listos para el día a día.
La pregunta es si esta herramienta termina favoreciendo a quienes ya tienen familiaridad con IA o si, por el contrario, nivela el campo de juego al estandarizar una parte del proceso. McKinsey dice que el objetivo es mejorar la calidad de la contratación. El tiempo dirá si efectivamente lo logra.