Vecinos de California exigen más control sobre la privacidad de datos de robots que inspeccionan calles
Un grupo de residentes de Pleasanton cuestiona qué información capturan los robots municipales que recorren las veredas y pide que el contrato especifique claramente el tratamiento de datos.
Un grupo de vecinos de Pleasanton, en California, está impulsando una petición para exigir mayores restricciones en la privacidad de datos de una flota de robots que el municipio usa para detectar problemas de accesibilidad en las aceras.
La iniciativa surgió después de que Brent Werder, un ingeniero especializado en robótica, observara que uno de estos dispositivos permaneció durante unas siete horas frente a su vivienda. Según su relato, los robots giraban sus cámaras hacia peatones, vehículos e incluso ventanas, lo que generó dudas sobre el verdadero alcance de su actividad.
El proyecto municipal, desarrollado en colaboración con la empresa Daxbot y Bureau Veritas, busca examinar 580 kilómetros de aceras y caminos para identificar obstáculos que dificulten el desplazamiento de personas con movilidad reducida. Sin embargo, Werder revisó el contrato y encontró que no incluye suficientes garantías sobre qué datos se almacenan, por cuánto tiempo, quién puede acceder a ellos y cómo se eliminan los que no son necesarios.
Desde Daxbot aseguraron que sus robots no recopilan información personal. Miriam Sullivan, responsable de comunicación de la compañía, explicó que los dispositivos no identifican ni siguen a personas y que solo almacenan videos en caso de incidentes de seguridad. El Ayuntamiento de Pleasanton respalda esta versión y sostiene que solo se registra información relacionada con las infraestructuras peatonales.
Pese a estas explicaciones, los vecinos que impulsan la petición quieren que todas estas garantías queden reflejadas de forma explícita en las condiciones del contrato. Buscan que el documento aclare el tratamiento de datos y evite cualquier posibilidad de uso indebido, aunque la empresa insista en que no se trata de una tarea de vigilancia.
Este caso refleja una preocupación cada vez más común en ciudades que incorporan robots o sensores en espacios públicos: la línea entre la mejora de la infraestructura y la recolección de datos personales puede volverse borrosa si no hay reglas claras desde el principio.
Cómo proteger tu privacidad frente a dispositivos con cámara en el espacio público
Aunque este caso ocurre en Estados Unidos, sirve como recordatorio para cualquier ciudad que implemente tecnología similar. Si en tu barrio o municipio aparecen dispositivos con cámaras:
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Revisá el contrato o la ordenanza municipal que autoriza el proyecto. Buscá menciones explícitas a datos recolectados, tiempo de retención y eliminación.
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Preguntá qué tipo de información se almacena y si se usa alguna forma de anonimización automática.
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Exigí que cualquier video o imagen solo se guarde en casos excepcionales y con plazos de borrado definidos.
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Si tenés dudas, podés pedir acceso a la política de privacidad del proyecto a través de las vías oficiales de participación ciudadana.
La petición de los residentes de Pleasanton busca justamente eso: transformar las promesas de la empresa y el municipio en obligaciones escritas y verificables. En un mundo donde cada vez más robots y sensores recorren nuestras calles, este tipo de reclamos pueden marcar la diferencia entre una herramienta útil y una fuente de vigilancia no deseada.