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EL PRODUCTO, LA ESTRELLA DE LA COMUNICACIÓN

 Cuando hablamos de un producto, es todo aquello para satisfacer la necesidad humana. El producto es una campaña publicitaria que tiene que vender y la obligación es conocerlo. El objetivo es anunciar el producto que el consumidor precise y pueda venderse a un precio que esté dispuesto a pagar. El propósito es analizar las funciones y objetivos que debe cumplir el producto para su lanzamiento publicitario.

Para ello, necesitamos saber lo básico y previo para cualquier estrategia de publicidad. Para empezar, la mejor inversión de publicidad es mejorar el producto. La misión de cualquier empresa, es el presupuesto. Todo producto mejorable en una facilidad sorprendente, y hacerlo antes de lanzar cualquier campaña, sería lo más rentable para el cliente.  La buena publicidad y los buenos productos suelen ir juntos. Los productos de buena calidad pueden triunfar en una publicidad regular, pero los productos malos fracasan aun con buena publicidad. Es decir, es necesario asegurar de tener un buen producto en un producto mejor, y finalmente se podrá empezar a trabajar en su publicidad.  Si realizamos un anuncio falso puede funcionar, pero a la larga el consumidor se rebelará contra el producto. Por otro lado, si tenemos un producto mejorado y poca publicidad, sería muy poco prometedor para el consumidor. En la actualidad, el producto en relación precio-calidad, radican en los argumentos de ventas y ventajas diferenciales que debemos buscar e encontrar.

Otra parte del producto, es la creatividad y los esfuerzos del publicitario de comunicar de manera eficaz los argumentos de venta del producto. En ausencia de ventajas en el producto, busca la manera de salvación, en efecto de la comunicación a través de la publicidad y se convierte en estilos de vida de los consumidores, basados en el producto.

La idea es descubrir sus características diferenciales que lo distingue de forma positiva, y que podemos encontrar en:

 

La campaña debe basarse en las diferencias del producto, debe ayudar al consumidor aportándole argumentos que apoyen su elección. Hoy con la evolución tecnológica es más difícil encontrar ventajas contundentes respecto a los competidores. O sea el producto debe tener una característica en común con otros productos, que nadie haya destacado y convertirla en motivo de la campaña. Ejemplos de grandes productos y productos eternos como idea vendedora seria como: Barbie, fue inventar una muñeca que imita el cuerpo de una mujer con quien jugar a ser mayor.  Donde la niña le escoge el vestido de gala para la fiesta de noche. El grado de identificación con este producto le ha dado éxito.

Mientras tanto otra parte del producto, seria intervenir en la agencia de publicidad, podemos intervenir en cualquier fase de la vida del producto. Podemos rejuvenecer productos o ayudarlos a madurar en el mercado. Por ejemplo: Gillette, líder del mercado ¿Y si Gillette se le ocurre diseñar, fabricar y regalar un tipo de maquinilla que sólo admite sus hojas? Una idea así en manos de la competencia podría complicar nuestras ventas. Por eso, intervenir en el producto y adelantarnos a los acontecimientos de la manera eficaz, la fidelidad del cliente queda garantizada.

 

Sobre todo del producto, es también contar con los factores que determina el producto, que sería: envase, diseño, posicionamiento, distribución y precio, que define su personalidad y sus ventajas respecto a la competencia. El envase, es la presentación del producto, que nos obliga a considerar producto y envase como un todo y además, analizar el fondo de presentación del producto desde una visión estratégica. Luego, plantearnos preguntas antes de lanzar del producto, como por ejemplo: ¿Cómo se presenta nuestro producto?, ¿Qué elementos publicitarios van incorporados?, entre otras. Y  otra característica esencial de envase: son sus funciones publicitarias. Un buen envase debe informar y persuadir, debe ser parte integral del  proceso de comunicación y de toda personalidad diferencial que sea posible. El diseño, sería el anunciante de la agencia debe saber aprovechar una visión global del mercado. En el campo del diseño, una de la ideas es intervenir en el desarrollo del producto puede ser extremadamente útil. Es poder darle al producto una imagen y rediseñar el packaging.                    

   El posicionamiento de un producto, seria atravesar momentos difíciles de la competencia y aposta una ventaja diferencial en el posicionamiento del producto, en lugar de intervenir en la publicidad, entrar en el marketing.  Teniendo en cuenta buena oferta de precio, y una imagen de calidad.

El precio ideal de un producto es la cantidad más alta que el cliente está dispuesto a pagar por él. El precio determina aquellos productos que buscan en la relación de calidad-precio su única proposición de venta, este factor diferencial del precio sería de prestigio, calidad y atención al cliente. La distribución y la red de ventas, está tan intrínsecamente ligada al producto que sin ella éste no existe, ya que se le niega la posibilidad de ser vendido, que es la primera y única razón de su existencia.         

Por último, ya hablamos de lo importante que debe tener un producto para poder llegar al consumidor, y otro factor importante es la marca, como Celo, Tippex, Wamba, Chiruca, Nocilla o Donut, son marcas que han llegado a superar al producto y le han dado su nombre, esa fuerza de marcas es debido a una garantía. Los productos son racionales pero las marcas son emocionales. La publicidad genérica puede ser racional, basándose que la marca es sólo una idea de la mente del comprador ¿Y qué es más conveniente lanzar nuevos producto o será mejor potenciar nuevos nombres? Lanzar una nueva gama sea como fuera, como Nívea, los terrible gasto de lanzar una nueva marca hace que productos lanzados fueran de bajo el cobijo de una marca ya conocida. En otro caso desarrollare nuevo nombres, se consiguió ser más vendido, como el Ford Fiesta.  En conclusión, hoy es vender y construir la marca  para mañana sigue siendo el principal objetivo.