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El lado oscuro de los camiones de comida

A pesar de ser un fenómeno de moda creciente y con cada vez más adeptos tanto en las redes sociales como también en cantidad de personas que hacen largas colas para comer en estos pintorescos camiones, donde los cocineros preparan su comida para llevar en espacios no más grandes que un congelador o un depósito de cualquier restaurante, estos han quedado muy por detrás de los establecimientos comunes en una materia muy importante.

Aproximadamente un 27% de estos famosos camiones, según las revisiones del Times, caen por debajo de una calificaciones de “A” bajo las normas del departamento de salud de Los Ángeles ya en los últimos dos años, mientras que los establecimientos restaurantes comunes no superan el 5% y los carros de comida rondan un 18%.

Más de 4% de los camiones, lo que hace más de 70 camiones aproximadamente, fueron obligados a cerrar por el departamento de salud el último año. Esto hace un numero 3 veces mayor que al de los restaurantes comunes, sin embargo a la mayoría de estos camiones se les permitió volver a abrir luego de cumplir con las reglas necesarias.

Aun así los expertos comentan que los camiones de comida deben hacer un esfuerzo mayor para poder mantenerse limpios, ya que la mayoría, confinado a espacios muy reducidos, no poseen las condiciones ni equipamientos que poseen otros proveedores con un local más grande, lo que puede terminar en un aumento de la probabilidad de contaminación cruzada.

Otra cosa que dificulta mantener las condiciones sanitarias es el hecho de que el mantener una temperatura constante de almacenamiento en un vehículo que está en movimiento es complicado además de que los elementos con los que se manejan están más expuestos a las condiciones de la calle que a los de un edificio cerrado.

Un ejemplo de esto es el camión  “Hungry Lion” que debió cerrar luego de una inspección en la que se detectara que estaba infestado de roedores. Luego de este percance el camión fue devuelto al fabricante para que corrigiera el error, por lo cual los roedores pudieron ingresar y dos días después ya estaba de nuevo en funcionamiento y obtuvo una “A” en su calificación de salubridad.

Enlace de la noticia original:

http://www.latimes.com/local/california/la-me-food-trucks-20160518-snap-story.html