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TRATADO DE MAASTRICHT

TRATADO DE MAASTRICHT

En 1992 se firmó el Tratado de Maastricht, por el que se creaba la Unión Europea (UE). Los objetivos son la unión económica, mediante la creación de una moneda única europea y la homogeneización de las políticas económicas de todos los países, y la unión política, mediante la creación de la ciudadanía europea y el propósito de los miembros armonizar sus políticas exteriores y de seguridad. Así mismo se establece el principio de cohesión social, es decir la creación de mecanismos para financiar el desarrollo de las regiones y sectores más pobres.

El Tratado de la Unión Europea (TUE), conocido también como «Tratado de Maastricht» por haber sido firmado en esa localidad holandesa, constituye una piedra angular en el proceso de integración europeo, pues, al modificar y completar al Tratado de Paris de 1951 que creó la CECA, a los Tratados de Roma de 1957que instituyeron la CEE y el EURATOM, y al Acta Única Europea de 1986, por primera vez se sobrepasaba el objetivo económico inicial de la Comunidad (construir un mercado común) y se le daba una vocación de unidad política.

El Tratado de Maastricht consagra oficialmente el nombre de «Unión Europea» que en adelante sustituirá al de Comunidad Europea.

El término Unión se usa desde el inicio del Tratado para significar el avance en un proyecto histórico. Así, el artículo A 2e del Tratado de la Unión Europea dice lo siguiente:

«El presente Tratado constituye una nueva etapa en el proceso creador de una Unión cada vez más estrecha entre los pueblos de Europa…»

LA DIFICULTOSA RATIFICACIÓN DEL TRATADO DE MAASTRICHT:

La ratificación del Tratado de Maastricht por los diversos parlamentos nacionales estuvo plagada de dificultades. El simbólico año de 1992, se vio ensombrecido por tres crisis que frenaron el impulso europeísta que había traído la firma en Maastricht del TUE el 7 de febrero de 1992:

– En primer lugar, Europa sufrió una grave y profunda crisis económica que disparó las tasas de desempleo. Los gobiernos y la opinión pública centraron su interés en estas cuestiones, dejando a un lado la construcción europea.

– En segundo lugar, hubo graves tensiones monetarios que pusieron en cuestión el Sistema Monetario Europeo y el objetivo de la unión económica y monetaria (UEM).

– En tercer lugar, la UE se mostró incapaz de implementar una política exterior y seguridad común en la crisis yugoslava, que había traído de nuevo la guerra al continente tras muchos años de paz.

El Tratado de Maastricht entró en vigor el 2 de Noviembre de 1993. En el Tratado se preveía su propia revisión, especialmente en todo lo referido a la reforma de las instituciones a la vista de las sucesivas ampliaciones de la Unión.

ACTUALIDAD:

Las 5 encrucijadas que enfrenta la Unión Europea

El bloque continental está golpeado por fenómenos que amenazan con iniciar un retroceso.

La peor crisis migratoria desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, la latente amenaza del terrorismo yihadista, las rigurosas reformas que demanda el Reino Unido para mantenerse dentro del bloque europeo, la creciente acogida del euroescepticismo a raíz de una pérdida de confianza en la sociedad y la lenta reactivación de la economía son, al menos, las cinco más grandes sombras que seguirán oscureciendo el panorama de la Unión Europea (UE) para este 2016.

Según expertos consultados, tales problemas con sus manejos son fruto de una división entre los países del norte con los del sur, de los acreedores con los deudores y de los soberanistas con los más europeístas.

Por su parte, los líderes de la UE son más optimistas y afirman que todas las crisis necesitan de tiempo para ser solucionadas y que este año se verán avances importantes.

CONCLUSIÓN:

La Unión Europea ha demostrado que ha sido suficientemente capaz de poder diversificar su mercado, teniendo por objeto confrontar de mejor manera los problemas económicos y sobre todo su expansión a nivel mundial.