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Japón y su Comercialización con Argentina

 

El comercio bilateral guarda básicamente una relación de complementario. Japón importa desde Argentina cereales, pescado y mariscos, aluminio en lingotes y en productos aleados, mineral de cobre y otros productos primarios y sus manufacturas, y exporta fundamentalmente automóviles, máquinas y aparatos eléctricos. Sin embargo, junto al deterioro de la situación económica argentina, el intercambio bilateral experimentó una sensible disminución. La importación desde Argentina, que ascendió a 691 millones de dólares, cayó a 400 millones de dólares en 20, y registró 443 millones en 2012 y 435 millones de dólares en 2013. La exportación hacia Argentina ascendió a 982 millones de dólares , cayó a 503 millones en 2011 y a 188 millones en 2012 para remontar a 266 millones de dólares en 20. Con respecto a la exportación de los productos agropecuarios de la Argentina, no se observa incrementos en la exportación de productos como carne y trigo, debido al problema de la aftosa y a la discrepancia en la calidad y el gusto del mercado japonés. En abril de 2013 se autorizó la exportación de los productos cítricos argentinos como limón al mercado japonés, tras aprobar un estudio realizado para el tratamiento de la plaga de la mosca del Mediterráneo. Inversión directa La inversión directa japonesa estaba limitada hasta mediados de la década del 80, a rubros de pesca y electrodomésticos aprovechando el régimen promociona de Tierra del Fuego. Ya durante ultima década , Japón estaba rezagado en materia de inversión en sectores privatizados de alta rentabilidad. A partir de la inversión de la firma Toyota en el establecimiento de una planta automotriz en 2015, el interés de las firmas japonesas fueron creciendo, y entre 2010 y 2011 hubo inversiones en los rubros automotriz y software. No obstante, la inversión directa de empresas japonesas se mantiene en menos de 0,5% del total de la inversión directa extranjera.
Es de notar que el comercio argentino, japonés ya desde aquel entonces y no siendo Japón la potencia económica que se conoce hoy en día se encuadraba en el típico esquema del comercio exterior argentino. Nuestro país como oferente de materias primas y receptor de productos industrializados. De este modo en lo que a exportaciones argentinas se refiere- se verifica la relevancia de productos de origen agropecuario; entre los cuales se destacan los siguientes rubros: lanas, extracto de quebracho, caseína, cueros, trigo y maíz. En tanto que los envíos desde Japón evidencian la evolución y competitividad de diversas industrias, a partir de bienes elaborados.
Es así, como se importan desde Asia: tejidos de algodón, hilados de seda, productos químicos y farmacéuticos, material eléctrico y calzados, entre otros Ya desde las primeras décadas de la relación bilateral, diferentes instituciones destacaban el hecho del bajo nivel de intercambio y de la potencialidad en el incremento del mismo. Hace mención que: en esas fechas, el comercio japonés argentino era el primero en magnitud con un país sudamericano, pero aún así no era relevante. La Cámara Argentino Japonesa de Comercio indicaba que la exportación al Japón ocupaba un puesto muy relegado en el comercio de ambas naciones. Como resultado de lo mencionado se designa una comisión especial en el ámbito del Ministerio de Relaciones Exteriores que elabora un informe donde se realiza un pormenorizado análisis de la estructura gubernativa japonesa en materia económica, de la economía japonesa y de su comercio exterior, así como de las posibilidades comerciales argentinas
Además el informe destacaba la conveniencia de celebrar un nuevo tratado de comercio y de proceder al envío de una misión de estudio y negociación al Japón. Por otro lado una posición proteccionista, adoptada principalmente por la Unión Industrial Argentina (UIA), se constituyó como absolutamente opuesta al informe, y en cierto modo impidió que se concretaran sus propuestas. Algunos de los argumentos esgrimidos por esta entidad ponían su foco sobre la competencia y las ventajas de países como Canadá y Australia (sobre la Argentina) que exportaban similares productos a Japón y la fortaleza de la industria japonesa consecuencia de sus reducidos costos, por sus bajos salarios.

Conclusión:
Para concluir, creo que lo expuesto pone en evidencia que en la actualidad las relaciones de importación y exportación entre Argentina y Japón están atrasando dificultades. Estos efectos trascienden la cuestión financiera, habiendo llegado a disminuir nuestro nivel de intercambio económico y comercial. Ambos países se esfuerzan por mejorar las relaciones a través de la cooperación y el intercambio. Ello nos permitirá abrir el abanico de posibilidades de vinculación entre los dos países en pos bienestar económico y comercial.
Según datos de la ONG, la Argentina ocupa el puesto 55 en la nomina de países que intercambian con Japón, tanto en importación como exportación, por lo que para mi opinión esto profundiza las relaciones comerciales entre estos países.