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TENDINITIS EN LA COCINA

Si nos paramos a pensar, la cocina es uno de los ambientes más peligrosos de la casa. Existen variados riesgos que pueden derivar en un accidente o, hasta incluso, en una enfermedad profesional, pero todos ellos pueden ser evitados. Así como evitamos cortarnos al manipular utensilios con bordes filosos o punzantes, tratamos de no resbalarnos, y también solemos ser conscientes de ir con cuidado de no quemarnos, muchas veces olvidamos de cuidar nuestro cuerpo, prevenir lesiones, y más expuesto se estará a estos riesgos, si se trabaja en una cocina.

Las enfermedades profesionales son aquellas que se producen por el ejercicio de una actividad laboral o por la exposición a agentes químicos o físico en el puesto de trabajo. Al relacionarlas con el ámbito de la cocina, podemos mencionar la tendinitis, bursitis, hernias discales, o hasta incluso el síndrome del túnel carpiano. Debemos entender que los cocineros se pasan horas y horas de pie, trasladando peso con las manos, muchas de las veces aguantando ollas pesadas y calientes, realizando movimientos repetitivos, etc, todo esto nos hace pensar en multitud de posibles lesiones ergonómicas que puede acarrear un oficio como éste. Así fue el caso de Oscar Horacio Vila, que con 43 años de edad y nacido en el partido de La Matanza, trabaja como ayudante de cocina desde hace ya  11 años en un reconocido restaurante ubicado en Puerto Madero bajo la firma “La Restó S.A.” Oscar sufre de una Tendinitis de Muñeca, la cual se relaciono completamente con su labor en la cocina, ya que el motivo de la misma fueron los gestos repetitivos que Oscar realizaba, en algunos casos, durante toda una jornada de trabajo completa (8 Hs), pero por lo general eran unas 4 Hs al día.

La Tendinitis de Muñeca es común en personas que ejecutan movimientos repetitivos de la mano y la muñeca. La utilización de instrumentos como un abrelatas, un cascanueces o abrir una tapa de un bote de conserva repetidas veces, provoca esta lesión, así como también el uso de herramientas manuales que vibran (Ej. batidora de mano), o el cortar grandes cantidades de verduras. Todas estas comprendían las principales tareas de Oscar, quien cuando sufrió los primeros síntomas de la enfermedad, no se alarmo debido a que los dolores eran leves y esporádicos. Pero al pasar el tiempo, Oscar comenzó a sufrir molestias estando en su casa, los dolores comenzaron a darse durante su jornada de trabajo, por lo que decidió tener una consulta con su medico personal. Al ser informado que sufre de una Tendinitis, se le recomendó tomar medicamentos para reducir la inflamación. Oscar tomaba todos los medicamentes, pero seguía trabajando con el mismo ritmo de siempre.

Cuando se volvió a asesorar con su medico personal, y al contarle que ya le costaba realizar su trabajo por lo dolores en la muñeca, él medico le recomendó y asesoro sobre como realizar la denuncia a la ART, ya que debía denunciar lo que se trababa de una enfermedad profesional. Oscar prefirió optar por hablarlo primero con su empleador, quien no hizo más que darle unos días para que descanse, pero nunca cumplió con su obligación de realizar la correspondiente denuncia en la ART. Es por eso que Oscar tuvo que ir personalmente a la sede más cercana de la ART para poder realizarla.

La aseguradora, desde el momento que recibe la denuncia debe otorgar en forma inmediata toda la asistencia médica, farmacológica, prótesis, o rehabilitación que sean necesarias, sin límites y en forma totalmente gratuita. También debe facilitarle el traslado hacia y desde el prestador médico. A partir de la recepción de la denuncia, la ART «Conde Segurity» tiene un plazo de 10 días para rechazar el accidente o enfermedad profesional, pudiendo extender este plazo por otros 10 días, siempre que le notifique que hará uso de esa opción. Si durante ese tiempo la ART no le notifica el rechazo, queda obligada a brindarle todas las prestaciones de la Ley de Riesgos del Trabajo Nº 24.557.

La denuncia de Oscar fue aceptada por la ART, por eso que prosiguió a tener una audiencia con una Comisión Médica, quienes efectivamente determinaron que la causa de la enfermedad de Oscar estaba directamente relacionada con sus tareas laborales, por lo que le declararon la enfermedad profesional («Tendinitis»). La ART presento el trámite de Determinación de la incapacidad en la Comisión Médica correspondiente al domicilio del trabajador. La ART notificó fehacientemente al trabajador, sus derechohabientes y su representante. A Oscar le dictaron un %7 de incapacidad, por lo que recibió el resarcimiento económico correspondiente.

[Es importante recordar que cada caso de enfermedad profesional adquirida debería ser analizado como caso único y particular, ya que todas las condiciones laborales y la predisposición genética son única e irrepetibles.]

 

¿Qué debería haber hecho Oscar en caso de que no hubiera estado de acuerdo con el porcentaje de incapacidad fijado por la CM?. Tendría que haber notificado del dictamen de la Comisión Médica, pudiendo presentar una apelación por escrito indicando los motivos de su desacuerdo. La Comisión Médica Jurisdiccional girará el caso a la Comisión Médica Central para que se expida. Además podía iniciar el trámite de Divergencia en la determinación de la incapacidad en la Comisión Médica correspondiente a su domicilio, personalmente o por correo postal.

Volviendo al caso de Oscar, debemos mencionar que el requirió una recalificación profesional, en donde » Conde Segurity  ART» le brindo las correspondientes capacitaciones para la nuevas tareas que realizaría en «La Restó S.A.», y también  realizaron monitoreos dentro de la empresa, ya que una vez producida su reubicación laboral, la ART debe efectuar un seguimiento durante 60 días. En caso de que el trabajador no pueda reinsertarse a su puesto habitual y no existe la posibilidad de reubicarlo laboralmente, es obligación de la ART brindarle una orientación laboral que incluye capacitación y/o provisión de herramientas de trabajo. Esta orientación laboral estará de acuerdo a sus posibilidades físicas, a su nivel de instrucción y a su experiencia laboral.

 

El empleador tuvo que aplicar medidas y acciones preventivas dentro del establecimiento, para evitar que esto volviera a suceder. Se comenzaron a realizar ejercicios de elongación programados en el puesto de trabajo, hasta se instruía a los empleados para que los realicen en sus casas con regularidad. La organización del trabajo dentro de la cocina también fue modificado, generando rotación en los puestos de trabajo y mas momentos de pausa se comenzaron a utilizar aparatos eléctricos como batidoras  y abrelatas eléctricos, y las correspondientes capacitaciones con respecto a la prevención y cuidado de esta, y otras, lesiones.