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Las excavaciones en la cueva de Denisova, en el macizo de Altái, comenzaron hace 40 años. En las capas de material del Paleolítico Medio (hace alrededor de entre 340.000 a 45.000 años) y del Paleolítico Superior Inicial se han hallado muchas de las claves sobre la vida de algunos de los homínidos que están en la rama del árbol evolutivo de nuestra especie, Homo sapiens. Este yacimiento es único en el mundo porque estuvo ocupado por dos grupos humanos arcaicos en varias ocasiones: neandertales y denisovanos.

Un grupo de científicos aporta ahora datos más precisos sobre estos homínidos con nuevas dataciones, en las que se identifica la evidencia más temprana de su existencia en el sur de Siberia.

"Esta es la primera vez que podemos asignar con confianza una edad a todas las secuencias arqueológicas de la cueva y su contenido", declara Tom Higham, de la Unidad de Acelerador de Radiocarbono de la Universidad de Oxford (Reino Unido). Forma parte del equipo multidisciplinar formado por investigadores de Rusia, Australia, Canadá y Alemania que ha trabajado durante cinco años para datar el yacimento arqueológico de la cueva de Denisova.

Los resultados aparecen en dos nuevos estudios publicados en la revista Nature. Ambos colocan una línea de tiempo en la que los neandertales y sus enigmáticos primos, los denisovanos, estaban presentes en el yacimiento, así como las condiciones ambientales a las que se enfrentaban antes de extinguirse.

Según sus resultados, la cueva fue ocupada hace al menos 200.000 años por los denisovanos, con herramientas de piedra en los depósitos más profundos que sugieren que la ocupación humana puedo haber comenzado hace 300.000 años. Los neandertales visitaron el yacimiento hace entre 200.000 y 100.000 años, ya que Denny, la niña de ascendencia mixta, reveló que los dos grupos de homínidos se reunieron y se cruzaron en ese período de tiempo.

La mayor parte de la evidencia de neandertales en la cueva de Denisova se localiza dentro del último período interglacial, hace alrededor de 120.000 años, cuando el clima era relativamente cálido, mientras que los denisovanos sobrevivieron a períodos mucho más fríos, antes de desaparecer hace unos 50.000 años.

Los humanos modernos estaban presentes en otras partes de Asia en ese momento, pero la cuestión sobre si hubo o no encuentro entre ellos y los denisovanos permanece abierta a la especulación, en ausencia de cualquier rastro fósil o genético de los humanos modernos en el yacimiento.

Muestra de colgante del Paleolítico Superior / om Higham, Universidad de Oxford

La historia genética de neandertales y denisovanos

En 2010, esta cueva despertó el interés al publicarse el genoma obtenido del hueso del dedo de una niña que pertenecía a un grupo de seres humanos no identificados previamente en el registro paleoantropológico: los denisovanos. Después, otras investigaciones continuaron aportando datos sobre la historia genética de los neandertales de Denisova y Altái, basadas en el análisis de los escasos y fragmentados restos de homínidos que se hallaron en la cueva.

El año pasado, a partir de un fragmento de hueso descubierto por investigadores de las universidades de Oxford y Manchester, se analizó el genoma de la hija del cruce de neandertales y denisovanos. Era la primera prueba directa de apareamiento entre los dos grupos de homínidos arcaicos.  

Sin embargo, la datación de los fósiles de los homínidos recuperados de la cueva no estaban claras, al igual que las fechas para el ADN, los artefactos y los restos de animales y plantas recuperados de los sedimentos.

Las excavaciones dirigidas por Anatoly Derevianko y Michael Shunkov del Instituto de Arqueología y Etnografía de la Academia de Ciencias de Rusia en Novosibirsk, revelaron la secuencia arqueológica más larga de Siberia.

En estas nuevas investigaciones, que forman parte del proyecto PalaeoChron, se han obtenido cincuenta dataciones de radiocarbono a partir de fragmentos de hueso, dientes y carbón recuperados de las capas superiores del yacimiento.

Asimismo, los investigadores de la Universidad de Wollongong en Australia obtuvieron más de 100 edades ópticas por luminiscencia para los sedimentos de la cueva, la mayoría de los cuales eran demasiado antiguos como para utilizar la técnica por radiocarbono. Otro equipo australiano también obtuvo la edad mínima para el fragmento de hueso mixto de neandertal y denisovano mediante datación por series de uranio.

Natalia Belousova (Academia de Ciencias de Rusia) y Tom Higham tomando muestras de la Cámara Principal en la Cueva Denisova / Sergey Zelinski, Academia de Ciencias de Rusia

Natalia Belousova (Academia de Ciencias de Rusia) y Tom Higham tomando muestras de la Cámara Principal en la Cueva Denisova / Sergey Zelinski, Academia de Ciencias de Rusia

¿Convivieron los denisovanos y los humanos modernos?

Para determinar las edades más probables de los fósiles de homínidos arcaicos, el equipo de Oxford desarrolló un novedoso modelo bayesiano que combinó varias de estas fechas con información sobre la estratigrafía de los depósitos y las edades genéticas de los fósiles de denisovanos y neandertales. El último de ellos se basó en el número de sustituciones en las secuencias de ADN mitocondrial, que fueron analizadas por el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva en Alemania.

Las estimaciones de edad "incorporan toda la evidencia de datación disponible para estos fósiles pequeños y aislados, que a veces se pueden desplazar después de la deposición en una secuencia de la cueva", explica Katerina Douka  del Instituto Max Planck.

"Esta nueva cronología de la cueva Denisova proporciona un cronograma para la gran cantidad de datos generados por nuestros colegas rusos sobre la historia arqueológica y ambiental de la cueva durante los últimos tres ciclos glacial-interglacial", dijo la autora principal del estudio de datación óptica, la profesora Zenobia Jacobs. de la Universidad de Wollongong en Australia.

Los científicos también identificaron la prueba más temprana hasta el momento de humanos modernos en el norte de Eurasia, al aparecer puntas de huesos y colgantes hechos de dientes de animales que generalmente señalan el inicio del Paleolítico Superior. Los restos datan de hace entre 43.000 y 49.000 años.

Richard ‘Bert’ Roberts, coautor de ambos artículos, apunta: “Mientras los nuevos trabajos sacan a la luz algunos de los misterios de la cueva Denisova, quedan otras preguntas interesantes por responder”.

Higham también afirma que es una pregunta abierta “si los denisovanos o los humanos modernos hicieron estos adornos personales que se encuentran en la cueva. Esperamos que, a su debido tiempo, la aplicación del análisis de ADN de sedimentos nos permita identificar a los creadores de estos elementos, que a menudo se asocian con un comportamiento simbólico y más complejo en el registro arqueológico”.

Referencias bibliográficas:

Katerina Douka et al. "Age estimates for hominin fossils and the onset of the Upper Palaeolithic at Denisova Cave" Nature, 30 de enero de 2019.

"Timing of archaic hominin occupation of Denisova Cave in southern Siberia" Nature, 30 de enero de 2019.

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