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December 23, 2017 REUTERS/Sergio Perez

Crack es aquel que siendo la estrella de su equipo juega con sentido altruista y solidario buscando acciones y formulas para que sean sus compañeros quienes pudieran finalizar exitosamente una jugada.

Crack es quien sostiene de manera inalterable su arte por encima de dolores físicos o espirituales ya sean personales o familiares.

Crack es quien pide el balón para ejecutar un tiro libre penal contra el más acérrimo rival en la casa de éste, una semana después de haber fallado en la misma acción en su estadio.

Crack es quien no necesariamente debe cantar o llorar sino sentir lo que ama y demostrarlo bajo la única verdad que ofrece el tiempo.

Crack es quien no hace distinción de escenario ni geografía para ofrecer lo mejor de sí ante cualquiera de las circunstancias que requiera su entrega; da lo mismo con el público a favor o en contra; en casa o afuera y ante las diversas manifestaciones con que la masa vocifere.

Soccer Football REUTERS/Stringer

Crack es quien recibe golpes, a veces arteros y descalificadores, sin recurrir al amparo del juez esperando la “severa” sanción al adversario, ya sea con gestos exagerados o teatralizaciones  exacerbantes.

Crack es quien hace mejor a sus compañeros, los ayuda a posicionarse, crecer y revalorizarse.

Crack es quien sabe leer todo cuanto está ocurriendo durante la disputa de un partido y resuelve cual será su rol para que, ante una marca personal, sepa y entienda cómo llevarla tácticamente al sector del campo más favorable para su equipo con la intención de romper el diseño defensivo de su rival.

 

Crack es quien subordina su Super Yo  al sentido altruista y solidario del plantel que integra hasta ceder un gol personal con un “tomá y hacelo” al compañero mejor ubicado.

Crack es quien ocupa un rol decisivo y fundamental en cualquier consulta específica dentro de una institución y jamás se vale de tal gravitación para imponer ninguna de sus ideas o preferencias como factor determinante de su compromiso con el grupo de pertenencia. A él se lo consulta o él  sugiere, pero finalmente habrá de respetar una decisión que incluye factores inmanejables para él como la economía o las finanzas.

(AFP)

Crack es quien produce en todo el mundo y en cualquier idioma noticias obligatoriamente diarias en respuesta a una demanda dinámica y el 99% de las mismas solo están vinculadas a su vida como deportista.

Crack es quien asume un compromiso contractual y su grado de involucramiento con ese club, y con esa camiseta jamás le permitirá predisponerse a escuchar “mejores” o “revolucionarias” propuestas de excéntricos magnates, pues como toda estrella de la más alta elite se permite mantener la suficiente dosis de amateur que no es otra cosa que “amor por sus colores”.

Crack es quien siendo capitán de su Selección jamás llegará un minuto tarde a ninguna de sus obligaciones y dejará su mesa compartida con otros compañeros una vez que el último de ellos haya finalizado de comer; o sea llegará primero y se retirará último sin dejar de estar atento a cada mesa donde se encuentren desde el más encumbrado de los jugadores hasta un debutante ilusionado.

Crack es el que quiere jugar siempre y hasta podría decirse que tal premisa constituye su “única exigencia”. Tanto en su club, en su ciudad, fuera de ella o con la Selección a 20.000 kilómetros para actuar en un amistoso.

Crack es quien se cuida físicamente e intenta crecer cada día más sabiendo que se ha convertido en un paradigma del resto de los jugadores del mundo que ya están realizados o de aquellos jóvenes que lo serán en un futuro. Sabe que lo están admirando desde Asia, África u Oceanía de la misma manera en que se lo reverencia en Europa o en toda América y él honra tal distinción.

(EFE)

Crack es alguien mágico que a favor de su talento realiza acciones eficaces y altamente estéticas pergeñadas por su inigualada velocidad mental en espacios imposibles que lo tornan imprevisible aún para sus más rigurosos marcadores.

Crack es quien por el solo anuncio de su presencia en un campo de juego magnetiza la venta de tickets, maximiza el interés de la paga por los derechos de la televisación, revaloriza la presencia publicitaria de los auspiciantes y transforma el evento en un hecho de alto interés internacional.

Crack es quien recibe un dinero extra e importante por tal presencia propuesta y pagada por esas empresas y pone como condición “sine qua non” que tal dinero sea distribuido siempre y en todos los casos entre sus compañeros de plantel, cuerpo médico, asistentes y empleados que participaron del viaje, situación que le consta indubitablemente al autor de ésta nota.

Este crack se llama Lionel Messi. Su equipo, el Barcelona, acaba de golear al Real Madrid por 3 a 0. Hizo un gol de penal y fue la figura de la cancha. Es el capitán de la Selección. Es el mejor jugador de fútbol del mundo. En estas horas de festejos, deseos y ruegos quienes amamos al deporte brindemos también por él, “el crack de los cracks” ¡Salud Leo!

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