Liderazgo y Carisma

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Elegí hablar sobre el texto “El liderazgo y la cultura organizacional” de Edgar H. Schein. Alli se habla sobre las diferentes fases de los líderes, sus comportamientos en cada una de ellas y sobre las características del líder del futuro. También desarrollaré la fuente de legitimización de la dominación carismática y sus principales características, del texto de Weber, Max “Teoría de las categorías sociológicas”.
Schein describe cuatro etapas de la vida de la empresa y le asigna cuatro líderes; el líder como animar (crear), es la etapa donde hay que crear la empresa, el líder que corresponde con esta etapa debe ser animador, necesita que anime a todos y transmita su energía; el líder como creador de cultura (construir/crecimiento), este termina de darle forma a eso que se inició con tanto esfuerzo; líder como sustentador de la cultura (mantener), cuando ya se construyó hay que mantenerla, sustentar lo que se construyó y el líder como artífice del cambio (cambio/líder del futuro), hay que innovar en la organización del trabajo, el ambiente tecnológico, económico, político y socio cultural avanza y si el líder no cambia su forma de pensar, de predisponerse ante el grupo que lidera, pasa a ser una sobrecarga, lo que hace que no se pueda avanzar en la organización. El problema no consiste solamente en adquirir nuevos conceptos y desempeñar nuevas tareas, sino, también desaprender lo que había hecho al principio. Un líder cuando se haya en una organización ya madura tiene que adoptar dos características; tiene que tener mucha fuerza emocional para poder apoyar al resto del grupo, ya que el proceso de aprender y desaprender da ansiedad y para darle seguridad a sus subordinados el líder tiene que adoptar una gran fuerza emocional para poder sostener la situación; en segundo lugar lo que necesita es comprender la dinámica cultural y las características de su propia cultura organizacional. Este líder del futuro debe tener la capacidad de adaptarse al cambio permanente.
Weber describe tres dominaciones; la dominación legal con administración burocrática, dominación tradicional y dominación carismática, esta última tiene como principales características; Sobre la validez del carisma reside el reconocimiento, este es, psicológicamente, una entrega plenamente personal y llena de fe surgida del entusiasmo o de la indigencia y la esperanza. Si el agradecido carismático parece abandonado de su dios, hay probabilidades de que su autoridad carismática se disipe. La dominación carismática se opone tanto a la dominación racional como a la tradicional. El carisma es la gran fuerza revolucionaria en las épocas vinculadas a la tradición, el carisma se divide entre si la totalidad de las direcciones de orientación de la conducta. La dominación carismática supone un proceso de comunicación de carácter emotivo, no hay ninguna jerarquía, solo intervenciones del jefe.
La fuente de legitimización de una dominación carismática es el propio carisma, un don, un talento. En méritos de la vocación y de la corroboración, al reconocimiento, que psicológicamente es una entrega plenamente personal y llena de fe surgida del entusiasmo o de la indigencia y la esperanza.
A mi modo de ver el líder del futuro es muy importante para las organizaciones ya que este líder debe volver a tener la misma energía que al principio, debe poder transmitir a sus subordinados y que estos se contagien de esa energía, debe tener la aptitud para crear en la organización un sentido de “seguridad psicológica”. Si no se innova y no renace esa actitud del líder, la empresa puede llegar a disolverse, por eso es tan importante la participación del líder como artífice del cambio, debe motivar al resto para poder mantener la empresa.

Camila Salúm
Recursos Humanos
Vicente López
Sociología 2018