Enfermedad profesional: Hernia de Disco

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A comienzos de  febrero se dio a conocer el decreto que añade várices, hernias y otras dolencias al listado de enfermedades profesionales, una de las asignaturas pendientes luego de la sanción de la ley de Riesgos del Trabajo. El decreto 49/2014, incorpora al listado de enfermedades profesionales las hernias inguinales directas y mixtas, hernias crurales, várices primitivas bilaterales y hernia discal lumbo-sacra con o sin compromiso radicular que afecte a un solo segmento columnario.
El Comité Consultivo Permanente integrado por representantes de las organizaciones de trabajadores y empleadores aprobó dentro del listado de enfermedades profesionales, la inclusión del aumento de la presión intraabdominal, aumento de la presión venosa en miembros inferiores, carga, posiciones forzadas y gestos repetitivos de la columna vertebral lumbosacra.
El decreto establece una serie de condiciones para que las dolencias sean calificadas como enfermedades profesionales. En el caso de aumento de la presión intraabdominal (hernias inguinales directas y mixtas) se establece que se aceptarán en trabajadores que realicen tareas en cuyo desarrollo habitual se requiera carga física, dinámica o estática, trasladar, mover o empujar objetos pesados. Además, fija tres años cumplidos «en forma continua o discontinua en actividades sujetas a las condiciones de exposición.
El decreto entiende como permanencia prolongada en posición de pie a la bipedestación con deambulación nula por lo menos durante dos horas seguidas durante la jornada laboral habitual, la bipedestación con deambulación restringida (el trabajador camina menos de 100 metros por hora durante por lo menos tres horas seguidas), bipedestación prolongada con carga física, dinámica o estática, con aumento de la presión intraabdominal al levantar, trasladar, mover o empujar objetos pesados.

Por lo tanto, una hernia de disco hace referencia a un problema con una de las almohadillas suaves (discos) que se encuentran entre los huesos individuales (vértebras) que se apilan y conforman la columna vertebral. Un disco vertebral se asemeja un poco a una pequeña dona gelatinosa que tiene un centro más blando y está recubierto con un revestimiento externo más duro. Se produce cuando parte del material más blando y gelatinoso pasa a través de un desgarro en las capas externas más duras

Una hernia de disco puede irritar los nervios cercanos y causar dolor, entumecimiento o debilidad en un brazo o en una pierna. Además, muchas personas no tienen ninguno de los síntomas de una hernia de disco.

Los problemas que pueden causar son:

Dolor  discal:
Cuando un paciente tiene un disco degenerado sintomático (que causa lumbalgia o dolor en la pierna), el espacio discal es lo que causa dolor y es doloroso. Este tipo de dolor generalmente se llama dolor axial.

Pinzamiento de nervios:
Cuando un paciente tiene un disco herniado sintomático, el disco en sí mismo no es doloroso, sino que el desplazamiento del disco está pinzando un nervio. Esto produce un dolor llamado dolor radicular (dolor de la raíz del nervio) el cual puede trasladarse a otras partes del cuerpo, por ejemplo, puede descender desde la parte baja de la espalda a la pierna o desde el cuello al brazo. El dolor en la pierna de un pinzamiento de nervio generalmente se describe como ciática

Los síntomas como el entumecimiento, el hormigueo y la debilidad en los músculos pueden indicar un problema más grave.

La queja principal cuando se produce una hernia de disco lumbar es, a menudo, un dolor cortante y agudo. En algunos casos, puede haber antecedentes de episodios de dolor localizado en la espalda, que continúa hacia abajo por la pierna con la que el nervio afectado se conecta.

El dolor normalmente se describe como profundo y agudo, y por lo general empeora a medida que baja por la pierna afectada. La aparición del dolor por una hernia de disco puede ocurrir de forma súbita o anunciarse con una sensación de desgarro o chasquido en la columna vertebral.

Los factores de riesgo pueden ser por el proceso de envejecimiento y el deterioro general de la columna vertebral pueden aumentar las posibilidades de desarrollar una hernia de disco. Las actividades repetitivas o una lesión en la columna vertebral también pueden causarla. Es fundamental que el médico diagnostique con precisión la causa.

La mayoría de las personas  no necesita cirugía para corregir el problema. La cirugía puede considerarse cuando los tratamientos no quirúrgicos, como medicamentos para el dolor, inyecciones, atención quiropráctica, y fisioterapia no han ofrecido un alivio adecuado para el dolor.

Teniendo esto en cuenta, la cirugía de columna vertebral solo puede aliviar el dolor del paciente si la hernia de disco o la degeneración del disco observada en la resonancia magnética es la causa real del dolor. Si alguna de estas afecciones es la causa del dolor, se pueden considerar las siguientes cirugías de espalda:

  • Microdiscectomía: para una hernia de disco, en la que se extrae la parte herniada del disco.
  • Artrodesis vertebral: para enfermedad degenerativa de disco, cuando el objetivo es fusionar el espacio intervertebral para eliminar el movimiento.

Es importante saber que la cirugía nunca es una opción adecuada en los siguientes casos:

  • Como procedimiento exploratorio
  • Cuando la causa del dolor del paciente posiblemente no sea una hernia de disco o enfermedad degenerativa de disco
  • El paciente tiene dolor crónico pero no puede identificarse la fuente exacta del dolor.

Por último, en el caso de carga, posiciones forzadas y gestos repetitivos de la columna vertebral lumbosacra (hernia discal lumbo sacra con o sin compromiso radicular que afecte a un solo segmento columnario), se indica como condición tareas que requieren de movimientos repetitivos y/o posiciones forzadas de la columna vertebral lumbosacra que en su desarrollo requieren levantar, trasladar, mover o empujar objetos pesados.
En los casos de hernias por aumento de la presión abdominal, carga, posiciones forzadas y gestos repetitivos de la columna vertebral lumbo sacra, será la Superintendencia de Riesgos del Trabajo la encargada de dictar las normas complementarias, tendientes a definir los valores límites de las tareas habituales en relación al peso y tiempo de ejecución para los movimientos de traslado, empuje o arrastre de objetos pesados.