La Tuberculosis en el ámbito laboral.

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La tuberculosis (TB) es una enfermedad infecciosa causada por el bacilo Mycobacterium tuberculosis que puede considerarse un peligro para los trabajadores de la salud, puesto que el riesgo de contagio podría ser mayor para este grupo con respecto a la población general.

La tuberculosis es la enfermedad infecciosa humana más importante que sigue existiendo en el mundo, a pesar de los esfuerzos que se han invertido para su control. Esta enfermedad puede considerarse un peligro para los trabajadores de la salud, quienes podrían presentar mayor riesgo con respecto a la población en general. El mecanismo de transmisión de la TB es directo de persona a persona a través de la vía aérea. Esta forma de contagio es la más efectiva y la más difícil de prevenir. Haciendo una comparación con el VIH, una persona puede prevenir eficientemente el contagio de este virus evitando relaciones sexuales por voluntad propia, pero no puede evitar respirar para prevenir contagiarse de TB de una persona con enfermedad activa que comparte estrecha y frecuentemente los mismos ambientes. La eficacia de la infección por M. tuberculosis depende de la concentración de partículas infectantes de Wells (de 1 a10 ? de diámetro); el medio transmisor (aire) y la susceptibilidad para infectarse del contacto. Un acceso de tos puede eliminar 3000 partículas infectantes procedentes del pulmón ola laringe; en cambio, el esputo o la flema per se, no es un vehículo de transmisión, salvo que se deseque y se movilicen finas partículas con el aire. Otro factor importante es la distancia entre la fuente y el contacto.

Los profesionales de salud que más corren el riesgo de contagio se incluyen las siguientes ocupaciones: médicos, odontólogos; auxiliares de enfermería, enfermeros(as) profesionales, entre otras ocupaciones de tipo asistencial y administrativa. Se puede decir que estos trabajadores realizaban tareas en áreas netamente clínicas, y se puede considerar que, por su perfil, estos trabajadores afectados se encontrarían desarrollando actividades ligadas a la atención de personas aumentando el tiempo de exposición al estar en contacto directo con el paciente.

Es fundamental que se verifique la implementación del sistema de gestión de la salud y seguridad en el trabajo en todas las instituciones de salud, y que incluyan al M. tuberculosis como uno de los contaminantes biológicos principales en este sector y con prioridad para ser atendido, puesto que el objetivo desde la salud y seguridad en el trabajo es precisamente la protección del trabajador y esta no puede dirigirse exclusivamente a una determinada profesión o actividad como en sectores de la industria, la agricultura, el comercio, los transportes, etc., donde la noción de salud y seguridad en el trabajo constituye una parte de su organización; sin embargo aunque son numerosos los casos de TB en establecimientos hospitalarios, este tema recibe una escasa o ninguna atención.

La TB debe ser considerada una enfermedad ocupacional o profesional en aquellas personas que la contraen a causa de su trabajo (efecto de causalidad); es decir, que, si no desempeñasen tal oficio o profesión, esta enfermedad no se hubiese producido o hubiese sido igual de frecuente que en la población general. En otras palabras, cuando la TB afecta al trabajador que está en contacto directo y frecuente con enfermos con TB, animales enfermos o materiales infectados con el bacilo tuberculoso, si no se demuestra otra forma de contagio no laboral, se la debe considerar una enfermedad profesional.

En cambio, los casos de TB que se contraen en el lugar de trabajo debido a las relaciones interpersonales inherentes (efecto de casualidad), no se deben considerar como enfermedad profesional. Por ejemplo, adquirir la TB en el trabajo por contagio directo de un compañero con quien se comparte el mismo ambiente laboral hacinado, no es considerado un caso de TB ocupacional porque no es inherente al tipo de profesión u oficio del afectado sino a un problema de seguridad laboral.

La mayor evidencia confirma que la TB es una enfermedad ocupacional para el personal de salud.

Es importante que en nuestro país la TB haya sido declarada como una enfermedad profesional para el personal de salud; porque, además de brindar un derecho a una cobertura por invalidez temporal o permanente, debe determinar la puesta en marcha de medidas preventivas con el objeto de evitar su aparición en el resto de los trabajadores.

En el país, una gran proporción del personal de salud tiene una modalidad de contrato temporal denominado Contrato Administrativo de Servicios (CAS). Según el Decreto Legislativo 1057 y su reglamento, las personas que prestan servicios bajo la modalidad de CAS también deben gozar de la cobertura adicional del SCTR cuando corresponda, para lo cual el empleador debe contratar este seguro a EsSalud, a la Oficina Nacional de Pensiones u otra compañía de seguros, siempre que desarrolle actividades de alto riesgo establecidas en el anexo 5 del Decreto Supremo 009-97-SA. El desafío actual consiste en hacer que los empleadores (principalmente el Estado) cumplan la ley y adquieran este tipo de seguro para el personal contratado por la modalidad CAS que atiende en los servicios de TB de todo el país.

Finalmente, el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo, a través de su Dirección General de Derechos Fundamentales y Seguridad y Salud en el Trabajo, ha iniciado desde el 2010, actividades de promoción entre los empleadores y trabajadores para crear conciencia en la necesidad de espacios laborales libres de transmisión de TBC y lucha frontal contra la discriminación de personas con TBC en el centro de trabajo. Actualmente, esta Dirección está elaborando un documento técnico que reglamente la obligatoriedad de ambientes con adecuada ventilación y medidas de prevención y vigilancia de la TBC en el lugar de trabajo; así como la disminución del estigma y la protección del empleo en los trabajadores afectados po