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La vista y sus trastornos

La vista y sus trastornos

Por Clara Casal

Es uno de los principales sentidos del cuerpo humano, nos permite percibir la forma, distancia, posición, tamaño y color de todos los objetos y seres que nos rodean.

Su función es captar estímulos luminosos que encontramos en el ambiente. Se localizan en cavidades orbitarias, que los protegen de las sacudidas y choques exteriores. Las cejas, pestañas y los párpados complementan su protección.

Está compuesto por el iris, la pupila, el cristalino, la córnea, la retina, la esclerótica, el nervio óptico, el humor acuoso y el humor vítreo.

 

La mayoría de las personas que realizan trabajo de oficina, están concentrados en una pantalla de computadora o en la lectura. Durante estas actividades, al fijar nuestra mirada y concentrarnos, parpadeamos sólo un 30% de lo que debemos, y es este parpadeo el que permite renovar nuestra capa de lágrima. De esta manera, la combinación de estos dos elementos (ambiente artificialmente seco con aumento de evaporación de la lágrima y menor lubricación por el menor parpadeo), lleva el desarrollo de esta enfermedad.

No hay una solución definitiva para este problema, ni tampoco se puede cambiar totalmente las condiciones de trabajo. Se sugiere lubricar con lágrimas artificiales, usar lentes (aunque no tengan aumento), para crear una barrera protectora, hacer pausas dentro del trabajo (aunque sean muy breves), mirar de lejos y parpadear repetidamente.

En casos más extremos, especialmente para aquellas personas que tienen enfermedades que generan un ojo seco de base, como enfermedades autoinmunes. Estos problemas pueden verse acrecentados en personas que además viven en zonas secas, como las regiones mineras, o trabajan en zonas contaminadas (ejemplo: fundiciones y cerca de

refinerías). Queratitis actínica: Es la típica quemadura del epitelio corneal que se produce por radiación ultravioleta. Esta radiación proveniente del sol, se refleja en superficies como la nieve y el agua, y está presente también en algunas herramientas, como las que emplean los soldadores al arco. Los síntomas son, gran dolor ocular con sensación intensa de arena, gran fotofobia e hinchazón de los párpados. Están expuestos los trabajadores que laboran en actividades como la pesca, agricultura, minería y labores de montaña.

Su tratamiento es el sello ocular y ungüentos antibióticos. El epitelio de la córnea se recupera con rapidez, lo que permite es que se acaben las molestias en 24 a 48 horas. Para su prevención, es fundamental el uso de lentes de protección, con filtro UVA y UVB 95% o superior, y que tengan protección lateral para evitar que la radiación ingrese por los costados.

Enfermedades profesionales:

La catarata: Es la opacidad del cristalino, lente que se encuentra detrás de la pupila y no se ve a simple vista desde afuera. Los síntomas son, baja de visión y encandilamiento nocturno. Hay muchas causas para el desarrollo de esta patología, pero los trabajadores expuestos a

radiación lumínica y ultravioleta la desarrollan prematuramente. El uso de protección ocular es fundamental.

Lesiones habituales:

Son los traumatismos y causticaciones.

Los traumatismos del ojo se dividen en abiertos (donde se penetra el ojo) y cerrados (donde se mantiene la indemnidad de su pared). Los primeros son de peor pronóstico, mucho más graves, pudiendo llevar a la pérdida de la visión y del globo ocular. La magnitud del daño depende de la energía del traumatismo.
Los trabajadores más expuestos a estos traumatismos son aquellos que realizan trabajos manuales o manipulación de maquinaria. Uno de los mecanismos más frecuentes y graves de heridas con introducción de una esquirla en el ojo es el simple martillo de un clavo donde, por la alta energía, se desprende la cabeza de este o un trozo de martillo.

En cuanto a la prevención, no debería realizarse ningún labor manual ni manual de herramientas y/o maquinarias sin protección ocular. En este caso, se debe contemplar lentes de policarbonato con un grosor necesario para resistir el trauma relacionado con la actividad.

Para ello, se necesita una asesoría del departamento de Prevención de riesgos con el consejo oftalmológico experto. Hay que instruir a los trabajadores en el uso continuo y evitar a toda costa sacárselos para ver con más detalle el trabajo o porque se siente mucho calor o se empañan.

Las causticaciones o quemaduras por líquido o gases abrasivos, pueden penetrar profundamente en el ojo.

El mecanismo más frecuente es el ingreso accidental del líquido en el ojo. La sustancia más comúnmente involucrada es el cloro o lejía que se usa en el aseo de baños e industrial. El síntoma inicial es un dolor penetrante, reducción de visión, e imposibilidad de abrir el ojo.
El tratamiento es fundamental y consiste en lavar el ojo con suero fisiológico o en caso de no poseerlo, agua de la canilla, por lo menos durante cinco minutos. La idea es disminuir la concentración del cáustico.

En cuanto a la prevención, utilizar lentes de protección para los trabajadores en contacto con estas sustancias y que estén instruidos en la manipulación de los mismos. También es fundamental que el personal conozca las medidas del tratamiento inicial.

 

Medidas para prevenir enfermedades profesionales.

Conclusión:

Es sumamente importante que el trabajador reciba asesoramiento en materia de Higiene y seguridad del uso adecuado de materiales que necesita para su labor, también tenga conocimientos básicos sobre las consecuencias que conlleva el mal uso de las herramientas y cómo combatirlas en caso de que ocurra algún accidente laboral.

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