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Alcohol etílico: Manipulación y riesgos

Alcohol etílico
El alcohol etílico (etanol) es una sustancia incolora, inflamable y volátil. Hace parte de la familia del fenol (alcoholes). Este, además está presente en distintas bebidas alcohólicas acompañado de otras sustancias químicas.

Su fórmula química es: CH3-CH2-OH (C2H6O)

Efecto del alcohol en el cuerpo humano

A continuación se detallan 7 razones por las cual es recomendable abstenerse de la ingesta de bebidas alcohólicas y así evitar trastornos en el organismo:

-En el cerebro, el alcohol en exceso inhibe las funciones de la región frontal, por lo que disminuye la memoria, la capacidad de concentración y el autocontrol, por eso es muy importante que aquellas personas que van a manipular maquinas no hayan bebido alcohol.

-En el hígado, los efectos de esta metabolización son náuseas, vómitos y dolor de cabeza.

-En el riñón, elimina más agua de la que ingiere y provoca que el organismo la busque en otros órganos. Esto provoca que las meninges (membranas que cubren el cerebro) pierdan líquido lo que genera el dolor de cabeza.

-En el estómago, el alcohol aumenta las secreciones ricas en ácidos y mejora la digestión, pero cuando se bebe en exceso causa erosiones en la mucosa del estómago producidas por el etanol, principal componente del alcohol. El ardor estomacal será mayor si se mezclan diferentes bebidas, ya que la irritación gástrica se debe a todos los componentes bebidos.

-En la piel, el alcohol aumenta el flujo de sangre, por lo que presenta más sudoración.

-En los pulmones, el alcohol acelera la respiración. Si el alcohol circulante es demasiado detendrá la respiración.

-En el corazón, los efectos del alcohol provocan un aumento en la actividad cardiaca y aceleración del pulso. Cuando el alcohol llega a la sangre, se produce una disminución de los azúcares presentes en la circulación, lo que provoca una sensación de debilidad y agotamiento físico.

 

Peligros durante la manipulación incorrecta

Los peligros fundamentales de los productos inflamables son los siguientes:

  • Arden con facilidad.
  • Pueden producir atmósferas explosivas en locales con una ventilación inadecuada.
  • Un derrame de líquidos inflamables puede generar un incendio en movimiento.
  • El incendio de líquidos es, normalmente, más difícil de combatir que el de materiales sólidos, dado que es necesario extinguir toda la superficie incendiada para que el incendio no se produzca.
  • En la proyección violenta del agente extintor sobre un líquido inflamado se pueden provocar salpicaduras o rebosamiento del líquido que pueden ser el medio de propagación del incendio.
  • En los incendios de gases, en caso de no poder cortar el suministro, su extinción puede acarrear problemas graves, ya que la fuga seguirá generando mayores volúmenes de mezcla inflamable que a buen seguro encontrará en sus proximidades una fuente de ignición, que provocaría su explosión.

Fugas y derrames:

  • Evitar respirar los vapores y permanecer en contra del viento. Usar guantes, bata, lentes de seguridad, botas y cualquier otro equipo de seguridad necesario, dependiendo de la magnitud del siniestro.
  • Mantener alejadas del área, flamas o cualquier otra fuente de ignición. Evitar que el derrame llegue a fuentes de agua o drenajes. Para lo cual, deben construirse diques para contenerlo, si es necesario. Absorber el líquido con arena o vermiculita y trasladar a una zona segura para su incineración posterior. Usar rocío de agua para dispersar el vapor y almacenar esta agua contaminada en recipientes adecuados, para ser tratada de manera adecuada, posteriormente.
  • En el caso de derrames pequeños, el etanol puede absorberse con papel, transladarlo a un lugar seguro y dejarlo evaporar o quemarlo. Lavar el área contaminada con agua.

 

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